Nuestra vida y muerte son lo mismo. Cuando nos damos cuenta de esto, dejaremos de tener miedo a la muerte y también de cualquier dificultad en nuestra vida.

En uno de los más conocidos libros acerca del Zen, “Zen mind, beginners mind” de Shunryu Suzuki hay un gran texto acerca de nuestra relación con lo que hay antes de nuestro nacimiento y después de la muerte.

Como continuación al artículo “Contemplando la muerte” como uno de nuestros más potentes maestros, este es otro texto interesante.

Fui al parque nacional Yosemite y vi las grandes cascadas. Desde la más alta el agua parece caer como si fuera una cortina desde allí arriba. Parece también como si cayera despacio, debido a su longitud. También el agua no cae como si fuera una única cascada, sino que está separada en múltiples corrientes más pequeñas. Aún así, desde la distancia parece una cortina única.

Recordar aquí la explicación de Douglas Harding acerca de cómo al acercar la distancia a la que nos observamos llega a invalidar del concepto equivocado de identificarnos con nuestro cuerpo, y al mismo tiempo cómo al alejarnos ocurre algo similar.

Lleva un tiempo, realmente mucho tiempo observar cómo el agua llega hasta el fondo de la cascada. Y me parece que nuestra vida transcurre de ese modo. Tenemos muchas experiencias difíciles en nuestra vida. Pero al mismo tiempo, el agua que aparentaba estar separada pertenece a la misma cascada. Únicamente cuando está separada tiene más dificultades para caer. Es como si el agua cuando forma parte de la cascada no pudiera sentir. Únicamente cuando se separa en pequeñas gotas es cuando puede expresar alguna sensación.

Cuando vemos el río al completo no sentimos la actividad intensa del agua, pero cuando sumergimos una parte y la ponemos a parte en un recipiente es cuando la sentimos más, y también apreciamos el valor de la persona que usa el agua. sintiéndonos a nosotros y al agua de este modo hace que no lo podamos pensar de todo como algo material. Todo es algo vivo.

Antes que naciéramos no teníamos sensaciones ni sentimientos, éramos uno con el Universo. Esto es lo que se llama la “mente aislada” o la “esencia de la mente”, o “la mente universal“.

Después que fuimos separados de esta unidad con nuestro nacimiento, así es como el agua que desciende de la cascada es separada por el viento y las rocas, y en ese momento tiene sentimiento.

En este momento tienes dificultades por tu mente, tus sentimientos. Te aferras al sentimiento sin saber cómo fue creado.

Cuando dejas de darte cuenta que tu eres uno con el río, o uno con el universo, surge tu miedo.

Ya sea separada en gotas o no, el agua es agua. Tu vida y tu muerte son la misma cosa. Cuando te des cuenta de este hecho dejarás de sentir miedo y de tener dificultades en la vida.

Cuando el agua vuelve a su unidad con el río, deja de tener un sentimiento individual con él; simplemente adquiere de nuevo su auténtica naturaleza, y encuentra su lugar.

Cuando decimos “todo surge del vacío” significa que el río completo o la mente universal es el vacío. Cuando llegamos a comprender esto daremos con el significado de nuestra vida, y apreciaremos la belleza de la vida humana. Antes de esto, la vida es simplemente una ilusión.

Hablar de todo esto es fácil, pero no experimentarlo. Cuando practicas Zazen estarás cultivando este sentimiento.

Cuando puedas meditar y sentarte con todo tu cuerpo y mente, y acceder a la unidad de tu cuerpo y mente bajo el control de la Mente Universal, podrás alcanzar este entendimiento.

Una vez lo comprendas, podrás bajar por la cascada hasta el final incluso pasando dificultades, y gozarás de la vida.

Una joya de las muchas que se pueden encontrar en este libro “Zen mind, beginners Mind” de S. Suzuki. Por lo que aparece en muchos foros, está considerado el mejor libro de introducción al Zen. Puedes ver más temas sobre la no dualidad aquí.