He pasado mis últimos treinta años a medio camino entre la rutina y una sensación de que solamente podrían ir las cosas a mejor si los factores externos son los que cambian.

En otras palabras: hice depender mi motivación y creatividad de lo que ocurre fuera.

Pero hay otra forma de verlo y que conocemos realmente bien, el problema es que lo hemos olvidado hace mucho tiempo.

Cuando éramos niños no teníamos este problema, incluso cuando nuestros padres hacían un gran esfuerzo en convertir nuestra vida en una auténtica rutina: nos hacían comer a una hora, dormir a la misma hora todos los días, el baño y pequeñas actividades libres, todo día tras día perfectamente planificado.

Pero hay magia en lo que hacíamos entonces y que nos hacía ver el mundo y cada pequeña cosa como algo sorprendente.

La motivación y creatividad de esos momentos era enorme.

¿Donde fue? Sigue aquí, pero está dormida.

[ Nota: Este texto forma parte de una serie de artículos acerca de “Creatividad” ]

Pasos para una vida creativa

Confía en tu propia creatividad

No la has perdido.

Nuestro ambiente y las personas que nos rodean nos hacen ver que las actividades nuevas que emprendemos no merecen la pena si no tienen un fin socialmente aceptado o monetario.

Pero no es así, es totalmente lo contrario.

Las actividades que no tienen un fin totalmente definido son a veces las que más nos llenan.

¿Cocinar, pintar, escalar?

Invierte tu tiempo en cosas que aparentemente no tienen un fin práctico, pero en medio del proceso está la satisfacción.

Me he pasado media vida lamentándome porque me gustaban cosas que aparentemente no tenían “un fin práctico” y creyendo que no tenía la suficiente madurez como para acometer tareas a largo plazo que me dieran dinero y obtuvieran unas metas más claras. Mucho tiempo después he visto que es un error.

La vida no consiste en buscar esos objetivos -la mayor parte de las veces creados por nuestro entorno- sino en disfrutar del camino.

Deja a un lado el sentimiento de culpa

Los que nos rodean nos pueden arruinar nuestros cambios fácilmente y hacernos sentir como si estuviéramos perdiendo el tiempo con nuestras nuevos cambios creativos.

Huye de ellos, o mejor aún, se indiferente.

Dejar a un lado el que dirán libera toneladas de presión en cada día y nos da rienda suelta para ser más creativos.

Observa, presta atención a tu alrededor

Al repetir día tras día situaciones, lugares, personas, pasamos de alto muchos detalles, a veces importantes.

El día a día está lleno de mensajes que simplemente no notamos porque nuestra creatividad está baja y la antena de la percepción la hemos relajado.

El día a día está lleno de experiencias y lecciones. Está en nosotros aprender de ello o simplemente dejar que resbalen en el tobogán de los días que pasan

Acepta tus contradicciones

Acepta que seas sociable y al mismo tiempo necesites como el aire la soledad y tu tiempo, acepta que no te sientas a gusto en tu trabajo y pienses que no es lo tuyo, mientras lo haces bien.

Llegará el tiempo de cambiarlo.

Acepta que lleves una vida que elegiste hace tiempo en una dirección y que hoy ya no quieres seguir ese camino. Pulsa aquí para leer los artículos sobre motivación laboral.

El hecho de que te des cuenta significa que acabarás cambiando el rumbo.

Todos tenemos contradicciones, el ser humano está lleno de ellas.

Todos tenemos nuestra zona de sombra.

Se curioso

Usa la curiosidad como un niño, el hecho de no tener vergüenza a preguntar y dejar de nuevo a un lado el qué dirán nos abre una puerta enorme de experiencias.

No tengas miedo a preguntarte todo.

No supongas nada… pregunta!

Incluso lo que ya sabes, incluso lo que te han enseñado.

Incluso la tradición, la religión y todo lo que han metido a presión en nuestra cabeza.

La creatividad nace de una puerta oscura alejada de lo estándard y de los convencionalismos.

No te compares con los demás

En caso de querer compararnos con alguien, lo más sensato es hacerlo con uno mismo. ¿qué mejor impulso para avanzar que compararnos con cómo lo hacíamos ayer?

La creatividad nace de un rincón personal desde lo más profundo de nuestra esencia, más allá de lo palpable y más allá de la experiencia ordinaria.

La creatividad nace de la magia que llevamos en nuestro ser, quizás en un nivel por encima en el que ya estamos bebiendo de nuestro Ser Superior.

Los pequeños actos cuentan

Recuperar nuestra creatividad es un proceso.

Cambia rutinas, cambia pequeños hábitos.

Todas las pequeñas cosas que estás acostumbrado  a hacer, dales la vuelta.

Sentirás como si cada pequeño cambio que haces sumara puntos hacia la creatividad y tolerancia al cambio.

No desestimes los pequeños actos porque la suma de ellos equivale a un gran cambio.

La creatividad se desarrolla como un músculo. Es un hábito que se puede crear.

El truco del “solo por hoy”

La clave para ser más creativo es aplicar estos conceptos en el día a día, en el trabajo, con las personas que nos relacionamos.

Da igual lo que pase fuera.

Primero cambia tu y desarrolla una vida más creativa.

Estos pasos son sencillos de aplicar, no cuestan demasiado esfuerzo.

Aun así, cada cambio en nuestra vida supone que para instaurar un nuevo cambio primero hay que romper un hábito establecido, hasta acabar convirtiendo nuestros hábitos creativos en algo incorporado en nosotros.

Cómo lo hacemos?

En lugar de visualizar una vida más creativa con todos los cambios que suponen, vamos a pensar:

“solo por hoy voy a hacer estos cambios, da igual lo que ocurra mañana, pero hoy lo voy a hacer”.

El poder de haber conquistado el hábito por un día es enorme.

Usa el “solo por hoy” para transformar un día rutinario en un día creativo, Pasa a la acción. Todo nuestro futuro depende de las acciones que tomamos en el momento, y la repetición es lo único que hace que se puedan convertir en hábitos.

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