No existe una solución inmediata para vencer el miedo (vaya forma de comenzar el artículo). El miedo es un reflejo que traemos de serie y que en sus orígenes era realmente necesario para preservar la especie.

El problema es que nuestra sociedad, nuestra vida y lo que nos rodea ya no representan amenazas, pero en nuestro interior seguimos manteniendo esa sensación paralizante que nos afecta radicalmente en nuestra vida y en nuestras decisiones.

Vencer el miedo es un camino y una elección. Ese miedo puede ser a perder la pareja, a perder el trabajo, miedo al ridículo, miedo a sufrir…

Conozco gente que ha sido capaz de vencer el miedo, viven intensamente y solo miran hacia adelante. Son pocos y casi nunca son gente joven pero me sirven como un referente importante.

Realmente no es su camino, sino su elección la que debemos imitar.

Consejos para vencer el miedo

1. Convertir el miedo en curación

Uno de los mejores consejos que he recibido es convertir el propio dolor y miedo en algo creativo y curativo. Muchas veces hemos experimentado en situaciones dolorosas que tenemos un grado de “conexión” con personas y con las situaciones de una forma distinta, como si se nos abriera una gran puerta llena de creatividad.

Son también momentos en los que podemos convertir el dolor en nuevas decisiones y que sirven de inspiración a otros.

El cambio no es sencillo: en estas situaciones o bien el miedo nos amarga y empeora el carácter, o bien tiende a encerrarnos en un cascarón. Ambos están originados por el miedo.

Conseguir convertir el miedo en un fin es una buena estrategia.

2. Déjalo ir

Trato de aferrarme a situaciones, de perseguir objetivos hasta el límite, incluso trato de cambiar a las personas cuando no se adaptan a mí. Pero hay situaciones y personas que no van a cambiar. Es inútil en esos casos perseguir y empujar una montaña que lo único que va a hacer es amargarnos y crear un gran resentimiento.

En esos momentos no hay cabida para vivir el momento presente y disfrutar, nuestro malestar interior ocupan nuestra conciencia y nos bloquean el disfrute.

A veces lo mejor es dejarlo ir. Aceptar.

Una técnica para hacerlo es sustituirlo por otra actividad.

Cambiar hábitos no es fácil, pero se hace todo más sencillo cuando sustituimos el hábito “viejo” por uno nuevo.

Déjalo ir… pero tomar otra actividad para sustituir. Es el momento de recuperar hobbies o actividades beneficiosas. Ese curso de pintura, ponerse en forma corriendo todos los días, esa carrera que querías participar, ese cambio total de dieta para tener una vida más saludable.

Deja que se marche… cambia tu hábito y enfócate de nuevo.

3. Perdonar

…pero antes de nada nos tenemos que perdonar a nosotros mismos. Liberarnos de esa losa enorme y dañina con la que nos machacamos cada día. Solo una vez que nos hemos perdonado, podremos hacerlo con otros.

“El débil no puede perdonar. El perdón es un atributo de los fuertes.”

Quizás perdonar no es abrir la puerta a que nos hagan daño otra vez sino abrir la puerta de la oportunidad.

Después tendremos mucha más resistencia para que no nos afecten los comportamientos de otros y lo que ocurre en nuestro entorno, sea lo que sea.

4. Autodeterminación. Se tú mismo

Cuando no hemos comenzado el camino de vencer el miedo, nuestras decisiones están “contaminadas”. Somos demasiado influenciables por la opinión y los actos de otros a nuestro alrededor.

Nos moldean y acaban influyendo fácilmente en nuestra forma de pensar. En esos momentos estamos en un estado vulnerable.

Cuando hemos convertido el miedo en curación, hemos dejado ir y hemos perdonado, tenemos la capacidad para empezar a controlar nuestro destino. Tener el control de nuestra vida y nuestras decisiones, y tener menos influencia de otros.

Y sobre todo… tendremos controlados a nuestros viejos enemigos: el pasado y las opiniones de otros.

5. Visualizar y ampliar miras

Visualizate viviendo sin miedo. Imagina tu estado en esa situación, cómo será tu vida, cómo podrías tomar más retos y abrir nuevos caminos. Parece simple y banal pero la visualización “como si lo hubiéramos conseguido” es potente sobre todo cuando se hace regularmente.

6. El más importante

La forma como interpretamos la realidad es la clave para afrontarla. Desde hace miles de años las civilizaciones orientales han mostrado un camino para aniquilar el miedo y dar otro sentido a la realidad que nos rodea. No me gusta afiliarme a ninguna creencia, sino aprender de ellas. Ir a la fuente original en lugar de elegir libros azucarados lo cambia todo, sabes a lo que me refiero.

También te recomiendo que leas detenidamente este artículo. El miedo y los problemas de cada día pierden peso al instante.