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Estoy sentado en la terraza enfrente del mar, con tres cosas: una copa de Zacapa, un par de velas y un pequeño santuario tecnológico llamado Ulysses que utilizo para escribir. Es el momento de torturarme, de insultar a mi mente títere para que me deje de acosar con lo que debía de estar haciendo y todo tipo de tareas más productivas en lugar de estar escribiendo este artículo para que alguien lo lea.

Todos estos días ronda en mi cabeza una sensación de ansiedad, es algo que disminuye mi capacidad para estar más presente y para vivir con más intensidad. Es lo que otros han llamado FOMO, Fear of Missing Out, o Miedo a Perderme Algo. Es querer estar en otra parte, o hacer algo que veo que otra persona ha conseguido y en la que por supuesto yo he fracasado.

Este feeling me ha perseguido durante años, y no creo que gane la batalla de forma repentina, pero aquí está una pequeña lista de cosas que me hacen falta para vivir de verdad:

  • Dejar de pensar en triunfar a toda costa y por encima de todo
  • Aceptar los triunfos de otros, sabiendo que por algún motivo han sido merecidos, incluso aunque yo no lo entienda
  • Dejar de pensar en invertir mi tiempo únicamente para ganar dinero
  • Dejar de lado el deseo de reconocimiento
  • Dejar de lado mi ego. Aceptar que esta tarea es tremendamente difícil porque el ego nace de mi código genético, de una programación que sirvió para preservar mi especie. Cuando trate de dejar de lado mi ego, él hará todo lo posible para que mi mente crea que estoy saboteando mi vida
  • Dejar de pensar a cuantas personas estaré llegando con esta web
  • Dejar de buscar tener un impacto de puertas afuera
  • Dejar de creer que el trabajo en mi empresa me va a hacer crecer. El trabajo aliena, pero solo cuando uno no sabe utilizarlo. El trabajo es una oportunidad que tengo para dejar una huella por pequeña que sea. Solo importa que sea auténtica. El trabajo es caos, es incierto.

Y estas son pequeñas cosas que me hacen estar presente y tocar tierra, en este mismo instante:

  • Disfrutar de lo que escribo
  • Dejar que cada palabra salga de forma orgánica, integrando el caos en un lenguaje
  • Ser auténtico. Los días en lo que me sienta basura, sentir el enorme poder que tengo para crear algo de la nada, con mis manos, por pequeño que sea, dejando una huella
  • Cuando se convierten en irrelevantes los ataques de los demás, el rechazo, la negación de otros.
  • Cuando esté dibujando un rostro tratando de sacar la esencia, el espíritu y algo que está por debajo de la superficie. En lugar de la forma.
  • Cuando el arte empape muchas más actividades del día a día

El arte encierra esa clave. El arte es en si mismo algo sagrado.

Todos somos artistas, pero no nos lo creemos.

Hago arte cuando…

  • Cuando hago algo auténtico en el trabajo
  • Cuando escribo en esta web sabiendo que no necesito saber a quién llego
  • Cuando aprecio los matices de la superficie del mar el mismo día que me han vapuleado o han rechazado algo en lo que he invertido horas de esfuerzo
  • Cuando creo que todos podemos serlo, cada vez que queramos. Aunque haya que remar contra corriente.
  • Y sobre todo: cuando sea indiferente a la corriente