Saber decir no y aguantar nuestros impulsos es uno de los hábitos más útiles que podemos desarrollar. Su impacto positivo en una vida saludable es enorme cuando hemos puesto en práctica estos consejos para cambiar el enfoque y llegamos a saber decir no con confianza.

Saber decir no a compromisos innecesarios te va a regalar el tiempo que necesitas para reinventarte. Decir no a distracciones te devuelve el espacio y tiempo que necesitas para lo que es realmente importante para ti. Decir no a las tentaciones innecesarias en la dieta te va a permitir seguir manteniendo unos hábitos saludables y a largo plazo va a marcar una diferencia.

Parece fácil pero no lo es: ¿como evitamos las distracciones y las “urgencias” que tenemos todos los días en la vida, de forma que podamos vivir de forma saludable y hacer únicamente lo importante para nosotros?

Aparentemente parece una enorme tarea pero hay pequeños cambios en nuestra actitud que nos van a otorgar el control. Aquí explicamos un hábito simple que va a hacer que te resulte sencillo decir NO, resistir la tentación y mantenerte en hábitos adecuados para tu salud. ¿Puede haber algo mejor a largo plazo?

Saber decir no empieza con las palabras adecuadas

Habitualmente cuando queremos resistirnos a una tentación nos decimos a nosotros mismos “no puedo tomar eso”, “me he prohibido tomar tantos dulces”…

Pero la clave está en cambiar esas palabras. Para saber decir no hay que cambiar el “no debo” por “no quiero”.

El efecto que tiene ese cambio de palabras es tal que reduce nuestra necesitad de forzarnos a dejar de hacer algo.

Ya no es que hayamos leído o alguien nos haya dicho que algo es malo y por eso no lo hacemos.

Para que salga de nosotros mismos hay que decir “no quiero“.

Este pequeño cambio va a tener un profundo efecto en tus hábitos y puede mejorar tu salud y tu vida si lo sigues.

Porqué decir no quiero funciona mejor que no debo

Puedes cambiar el mundo con tus palabras… recuerda: la vida y la muerte están en el poder de tu lengua.

– Joel Osteen

Tus propias palabras modelan tu control y voluntad. Lo que dices crea un vínculo poderoso en tu mente y hace que impacte directamente en tu comportamiento.

Cuando te dices a ti mismo “no debo” o “no puedo” estás enviando una señal a tu mente que se relaciona con una limitación.

Tu mismo te estás imponiendo una restricción, eso te aleja de la sensación de controlar la situación. El cerebro reacciona de forma muy distinta cuando se trata de responder a estímulos limitantes que cuando se trata de una afirmación positiva.

En cambio, cuando respondes diciéndote “no quiero“, tu mente recibe un mensaje de control: tu tienes el control y decides voluntariamente controlar un impulso.

Es un mensaje de poder sobre tu conciencia, y ayuda totalmente a romper malos hábitos y a largo plazo, a perseguir los buenos.

Como influye saber decir no en la vida

No existe ninguna maestría superior al control de uno mismo.

– Leonardo da Vinci

La vida nos pone en bandeja multitud de situaciones donde debemos saber decir no.

Estamos trabajando y aparece una distracción, tenemos delante un plato apetecible pero que sabemos que es perjudicial para nosotros, tenemos decenas de emails en la bandeja de entrada que queremos leer cuando sabemos que hay otras prioridades, aún más decenas de mensajes de Whatsapp mientras estamos haciendo una tarea importante y acabamos dejándola de lado…

Aparentemente no parece un problema ceder al impulso.

¿Porqué no una vez?

¿Qué va a pasar si me aparto un momento de lo importante y cedo al impulso?.

Ahí está la cuestión. No pasa nada por una vez, el problema es el hábito, el efecto acumulativo en el tiempo y en cómo el ceder al impulso precisamente nos condena a volver a hacerlo una y otra vez.

Las palabras “no debo” y “no quiero” son aparentemente similares pero a nivel psicológico provocan un gran cambio en nuestras reacciones.

Las palabras no son solo palabras aisladas, nuestra mente obedece y es activada a nivel consciente e inconsciente por lo que decimos.

Las palabras modelan lo que vamos a alcanzar, nuestros sueños, deseos y aspiraciones. Sea lo que sea que quieras, dilo en voz alta.

Saber decir no y vencer la tentación no sólo es crítico para tu salud física sino que afecta totalmente a tu sensación de bienestar y control.

Nuestro destino no está controlado por las estrellas, sino por nosotros mismos.

– William Shakespeare

Puedes ser el arquitecto de tu propio destino o dejarlo a la suerte… ¿que eliges?