La realidad es una mera ilusión. Aunque muy persistente.
– Albert Einstein

Las mentes creativas más grandes de la historia como Leonardo da Vinci, analizaban las conexiones de la realidad aparentemente invisibles para los ojos no entrenados. No se trataba de plasmar la realidad tal y como era -como podría interpretar una fotografía de hoy en día- su objetivo era entender los patrones y las relaciones que existían entre formas, conceptos e ideas. Este planteamiento se usaba en cada tarea que realizaban y con ello conseguían entender un poco más que es la realidad y como interpretarla, ya sea a través del arte o de la ciencia.

Leonardo era un buscador de la belleza, donde quiera que se encontrara. Pero lo hacía de una forma muy particular.

Estudios de cabeza. Leonardo da Vinci

Estudios de cabeza. Leonardo da Vinci

La mejor forma para confirmar esos patrones que explican lo que es la realidad es estudiarlos fuera de la zona en la que aparentemente funcionan, es decir, encontrar los límites donde dejamos de entenderlos.

Por ejemplo en el arte de la pintura y para entender la belleza, Leonardo estudiaba a fondo los rasgos de aquellos menos agraciados para sacar patrones, para colocarse en el borde que separa las leyes de lo bello y poder entenderlo mejor.

Al salirnos de lo estándar y navegar en la zona desconocida nos sirve para aprender más sobre lo que ya creíamos saber, o sorprendernos con mucho más. Es lo que ocurre con los retos y desafíos que nos encontramos en el camino.

Esta técnica de Leonardo de desafiar lo “normal” y estudiar incluso lo grotesco para descubrir nuevas conexiones es algo fascinante que se puede aplicar a miles de temas.

Estudio de proporciones de cabeza y ojos. Leonardo da Vinci

Estudio de proporciones de cabeza y ojos. Leonardo da Vinci

 

En otros campos ocurre igual: por ejemplo para estudiar el funcionamiento de la mente es necesario analizar los casos de personas cuyo cerebro tiene un comportamiento extraño, caprichoso. Tanto hacia el lado extraordinario como hacia la locura.

Cabeza grotesca. Leonardo da Vinci

Cabeza grotesca. Leonardo da Vinci

Lo interesante es que la locura nos acerca al límite de la realidad, lo mismo que las caras de Leonardo le acercaban a entender las conexiones de la forma humana.

¿Dónde está la frontera entre las personas que consideramos “normales” y las que no lo son?
¿Dónde está la frontera de la realidad que vives cada día?
¿Cómo es la realidad de esas personas “no normales” cuya mente parece no percibir las jerarquías establecidas, las normas y el Sistema con todo su ruido?
¿Quién de los dos entiende mejor que es la realidad?

Douglas Harding en este artículo nos muestra realmente quienes somos y qué es la realidad. Sorprendente interpretación y forma de entender lo que nos rodea.

Una persona sensata, correcta, que acepta la rutina de todos los días, que vive para trabajar en medio del sistema que pasivamente aceptado y en la que otros han moldeado su forma de pensar, ¿va a interpretar la realidad mejor que esos que consideramos “raros” ?

Y si cada uno puede moldear la realidad, entonces…

¿Cuántas realidades hay?

 

¿Es tu forma de pensar la que crea la realidad?, o ¿ la realidad te moldea para que pienses de una forma?

 

A lo mejor -solo a lo mejor- son los que están totalmente fuera del sistema aquellos que perciben la realidad sin distorsión, con menos “ruido del mundo“.

Al fin y al cabo, ¿cuál de los grandes sabios que han dejado un gran legado al mundo eran “normales”?

 

Si no encajas en lo que han hecho creer y te sientes “distinto” e “inadaptado”… también eres muy afortunado, porque quizás tu realidad está más cerca de lo verdadero.