¿ Qué edad tendrías si no supieras la edad que tienes ?

¿Cuales son los sueños que has dejado de lado por tu edad?

Yo tengo mi lista, está en borrador, y si pasa un año sin que la actualice será algo perfecto.

Desde que estaba en la Universidad ya comencé a limitar mis objetivos por el tema de la edad, y precisamente esa es la prueba por la que esta trampa no ocurre a partir de los 40 años, sino desde una edad mucho más temprana. Tengas la edad que tengas, esto te puede suceder.

Al principio algunas de mis autolimitaciones por la edad eran deportivas, como por ejemplo querer competir en natación cuando ya tenía 22 años. Si, es cierto que quizás no habría llegado a las Olimpiadas, pero

¿Acaso ese era el objetivo?

¿Dónde está la barrera que separa lo alcanzable de lo que no lo es?

En muchos casos somos nosotros los que colocamos esa barrera al nivel que queremos. Nos vendemos barato con una excusa -o dos, o tres- con las cuales justificamos y anticipamos que no lo lograremos, porque a nuestra edad ya no merece la pena.

Pero…

¿Qué define lo que te merece la pena?

¿Todo lo que hacemos debe tener un sentido de éxito económico?

¿Solo va a tener sentido esa meta porque tenga alguna utilidad concreta?

¿No podría ser que la brújula que nos guía estuviera definida con el único objetivo de disfrutar del camino?

Más adelante, cuando ya estaba trabajando la sociedad me atrapó haciéndome creer que en esa edad todos los retos deberían estar relacionados con un objetivo económico.

“Tengo que hacer ese MBA”, “creo que si hago ese curso en el próximo trabajo podré pedir por lo menos $10K más”, “si me cambio de trabajo ahora podré subir de posición y status”, “creo que si en dos años estuviera en ese departamento me darían un gran bonus, y podría comprarme el Cayenne”.

Este y muchos más son los acuerdos que hemos aceptado como reglas de juego en sociedad. Al principio no sabemos si son reglas buenas o malas, ni tampoco sabemos si nos llevarán por buen camino o no. Pero si te sitúas como observador, tu sentido crítico te dice que los has aceptado como una regla de juego que no sabes si te corresponde. Como los demás lo hacen, resulta sencillo seguir su voz y hacer caso a las opiniones ajenas, estamos programados para tomar decisiones basadas en la seguridad. Y esto es una de las cosas a las que nos aferramos para construir nuestra realidad.

Con más edad toca pensar otra fase de limitaciones, como por ejemplo “ya soy mayor para tener hijos”, “ya no quiero tener problemas e invertir en una idea que quizás no funciona”… ”no me quiero complicar la vida, mejor me quedo con lo que tengo” y los días se van haciendo cada vez más grises, dejándonos atrapar por la mediocridad.

Si lo piensas, es realmente ridícula la cantidad de cosas que dejamos de lado por la edad. La mayoría son una excusa que utilizamos como justificación para no sentirnos culpables.

Me gustaría tener una edad mental veinte años más joven de la edad física que tengo. Dejar de esperar a que “algo ocurra”, actuar y aprender de mis errores para acercarme a la meta, dejar de compararme con los demás, romper mis limitaciones y aprender a generar los hábitos que son los que garantizan mi destino.

y ahora te toca a ti:

¿ Qué edad tendrías si no supieras la edad que tienes ?

¿ Cuáles son los sueños que has dejado marchar por tu edad ?

 

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