Jill Bolte es una investigadora del cerebro humano, y tuvo la suerte poco común de estudiarse a sí misma mientras sufría un derrame cerebral en el lóbulo izquierdo. A la vez que se paralizaban sus funciones vitales, también lo hicieron las zonas que nos dan la identidad como personas y nos definen como seres individuales, aislados del resto. Experimentó el nirvana o iluminación, y quedó marcada para siempre.

[ Nota: Este texto forma parte de una serie de artículos acerca de la mente y también acerca de meditar]

Te recomiendo leer el artículo dedicado al mapa de los niveles de consciencia y del crecimiento espiritual.

Es una historia increíble que muestra los niveles de conciencia que podemos alcanzar cuando nuestra mente deja de usar una parte que define el ego.

Es el mensaje raíz de Ramana Maharsi y está escrito en los Upanishads desde hace 3000 años.

¿Que niveles de conciencia alcanzaríamos sin ego?

Este video tiene una lección para aprender muy importante. Aquí os la dejo, espero os guste.

Es fascinante comprobar cómo el cerebro tiene localizadas en zonas específicas las funciones que nos identifican como personas individuales.

Todas las instrucciones que hemos aprendido desde pequeños y que nos han inculcado nuestros padres, la sociedad y nuestro entorno acerca de quienes somos y quienes son los demás, lo que está bien y lo que está mal, es un sueño ilusorio llamado Maya, mucho más sobre esto en todos los artículos sobre no-dualidad y Advaita. y también puedes bucear en los artículos sobre la consciencia.

Y el resultado de todo ello es nuestra “domesticación“, que no forma parte de nuestra naturaleza. Es el sueño y los acuerdos que hemos aceptado como correctos, sin haberlos elegido.

Este vídeo muestra lo increíble que sería si de repente se nos borrara esa información y por tanto dejáramos a un lado nuestro ego.

Afortunadamente no hace falta tener un derrame cerebral para dejar a un lado nuestra individualidad y para dejar de centrarnos en el ego. Al menos hacerlo en pequeña medida es posible.

La meditación es una de las más sencillas -y potentes- formas de convertirnos en observador y sentir nuestra Presencia.

Meditar es una puerta para dejar a un lado el ego.