comillasSiempre es ahora.

 

” Puede sonar obvio, pero esta es la verdad de la experiencia de nuestra consciencia. La realidad de tu vida es siempre AHORA. Y una vez que de das cuenta de verdad es esto, es algo liberador. De hecho, creo que no hay nada más importante que comprender que esto para ser feliz en este mundo.1

Pero pasamos la mayor parte de la vida ignorando esta verdad, pasando a su lado, o por encima. Y lo terrible es que lo hacemos muy bien.

[ Nota: Este texto forma parte de una serie de artículos acerca de “meditación” ]

Nos las arreglamos muy bien para evitar ser felices mientras luchamos para llegar a ser felices, satisfaciendo un deseo después del otro, ahuyentando nuestros miedos, aferrándonos a placeres, huyendo de los miedos, y pensando interminablemente acerca de cómo mantenerlo todo funcionando.

Como consecuencia de esto, pasamos toda la vida mucho menos satisfechos de lo que podríamos estar. Dejamos de apreciar lo que tenemos hasta que lo hemos perdido.

Deseamos experiencias, objetos, relaciones, únicamente para llegar a sentirnos aburridos con ellas. Aún así nos seguimos aferrando a ello.

Para evitar esto, existen enseñanzas espirituales que nos muestran la naturaleza verdadera de la realidad. Una de ellas es la meditación Vipassana, que está fundada en la tradición antigua del Budismo Theravada. Una de las ventajas de Vipassana es que no tiene ningún aspecto religioso. La calidad de la mente que se cultiva en Vipassana es lo que llamamos “mindfulness”.

Mindfulness

Es un estado de mente limpio, sin juicios y con una atención dirigida al contenido de la consciencia, ya sea agradable o desagradable. [Aquí tienes una guía con videos acerca de mindfulness que puedes usar después de este artículo]

El cultivar esta calidad mental se ha demostrado que sirve directamente para reducir el dolor, la ansiedad, y la depresión, también mejora todos los aspectos cognitivos. Se ha demostrado que produce cambios en la estructura cerebral de la materia gris en regiones de la mente dedicadas a aprender, a la memoria, a la regulación emocional y a la autoconciencia.

El significado más directo de Mindfulness es “conciencia pura“.

Su práctica tiene miles de años, y se describió por primera vez en el Satipatthana Sutta, parte del Canon Pali del Budismo.2

Hay una enorme diferencia con la Biblia y el Corán. El Satipatthana Sutta no es una colección de antiguos mitos, supersticiones y tabúes, es una guía empírica y rigurosa que sirve para liberar la mente del sufrimiento.

Buda describió los cuatro pilares del mindfulness, a los cuales llamó “el camino directo hacia la purificación de los seres”, para hacer desaparecer el dolor, para borrar el dolor y el desconsuelo, para el logro del camino verdadero y para llegar al nirvana.

Los cuatro pilares de mindfulness

Buda describió los cuatro pilares y son:

  • El cuerpo. La respiración, la postura, las actividades
  • Las sensaciones. Las agradables, desagradables y las neutras
  • La mente. Los estados de ánimo y las actitudes
  • Los objetos de la mente. Incluye los cinco sentidos y otros estados mentales como la tranquilidad, la ecuanimidad, incluso el mindfulness en si mismo

El mindfulness no es algo pasivo, sino que expresa una pasión por discernir lo que es subjetivamente real en cada momento. Es un modo de conocimiento que implica aceptación, y atención.

No trata de pensar más claramente acerca de la experiencia, es el acto de experimentar más claramente, incluyendo el surgimiento de nuevos pensamientos. No requiere que adoptemos creencias injustificadas ni afectaciones culturales. Simplemente demanda que prestemos atención al flujo de la experiencia en cada momento.

El principal enemigo del estado mindfulness -o de cualquier práctica de meditación- es nuestro hábito profundamente fijado de estar distraídos por nuestro pensamientos. El problema no son nuestros pensamientos en si mismos, sino el estar pensando sin darnos cuenta que estamos pensando. De hecho, la mayor parte de la gente que cree que está meditando, simplemente está pensando con los ojos cerrados. Practicando mindfulness, sin embargo, uno puede llegar a despertarse del sueño de ese discurso mental. Lo que queda al final es la conciencia pura, conciencia en si misma, con sus sonidos, sensaciones, y pensamientos apareciendo y desapareciendo en continuo cambio en cada momento.

Al principio de la práctica de meditación y mindfulness, la distinción entre la experiencia ordinaria y lo que se puede considerar como “mindfulness” no está tan clara. Lleva un tiempo practicar hasta llegar a distinguir entre estar perdido en un pensamiento y ver los pensamientos tal y como son. Aprender a meditar es simplemente igual que cualquier otra habilidad. Requiere miles de repeticiones para llegar a hacerlo bien al igual que quien quiere tocar bien la guitarra.

Todo comienza cuando parece que te estas despertando repetidamente de un sueño y de repente te encuentras a salvo en la cama. Da igual como sea el sueño de terrible, el alivio es instantáneo. Pero aun así, es muy difícil permanecer despiertos por mas de unos segundos a la vez.

La mayor parte de nosotros permanecemos cada momento del despertar totalmente perdidos en la película de nuestras vidas.

Lo que describo no consiste en lograr una comprensión conceptual o en adoptar nuevas creencias acerca de la naturaleza de la realidad. El cambio llega cuando experimentamos el momento presente antes del surgimiento de un nuevo pensamiento.

Buda enseño que el mindfulness es la respuesta que debemos dar a la realidad del sufrimiento (dukkha).

Nuestras ataduras a las cosas buenas de la vida y nuestra aversión a las malas lleva inevitablemente a la insatisfacción.

Mindfulness es una técnica para alcanzar la ecuanimidad de ese flujo, permitiéndonos simplemente ser conscientes de la calidad de la experiencia de cada momento, ya sea agradable o desagradable.

Esto podría ser visto como una receta para la apatía, pero no es así. Es posible tener el estado mental de mindfulness durante el trabajo o cualquier otra actividad, y así cambiar el mundo a algo mejor.

La meditación mindfulness es extraordinariamente simple de describir, pero no es sencilla de realizar. Su maestría requiere mucho tiempo de práctica. Una auténtica transformación personal acerca de la percepción del mundo está al alcance de cada uno de nosotros. La práctica es la única ruta que nos llevará al éxito.

Y los beneficios de la meditación llegan mucho antes de que tengamos un nivel de maestría. De hecho son casi inmediatos.

Fallaremos cada vez que estemos perdidos en nuestros pensamientos. Pero el problema no son los pensamientos en si mismos, sino estar en un estado en el que no seamos plenamente conscientes de que estamos pensando.

Como cualquier persona que inicia la meditación, la distracción es el estado normal de nuestras mentes.

La meditación es una técnica para nuestro despertar.

El objetivo es salir del trance en el que estamos constantemente con nuestra mente pensando en descontrol, y dejar de pensar en quedarnos con las cosas buenas y huir de las desagradables, de forma que podamos disfrutar de una mente que no esté perturbada por la preocupación, meramente abierta como el cielo y consciente sin esfuerzo del flujo de la experiencia del momento presente.

Cómo meditar

  1. Siéntate confortablemente con tu columna recta. Puede ser en una silla o con las piernas cruzadas con un cojín3
  2. Cierra tus ojos, toma varias respiraciones profundas, y siente los puntos de contacto entre tu cuerpo y la silla o el suelo. Date cuenta de las sensaciones asociadas con el hecho de estar sentado: sensaciones de presión, calor, vibración, etc
  3. Gradualmente hazte más y más consciente de la respiración. Presta atención a aquello en lo que identifiques más con la respiración -el roce del aire en tu nariz al salir, o la contracción y extensión de tu abdomen.
  4. Deja que tu atención se centre en la mera sensación de respirar. (no necesitas controlar para nada la respiración, simplemente deja que llegue y se marche de forma natural)
  5. Cada vez que tu mente se pierda en un pensamiento, vuelve a centrarte en la respiración
  6. A medida que te enfocas en tu respiración, también percibirás sonidos, sensaciones corporales o emociones. Simplemente observa este fenómeno a medida que aparecen en la conciencia y después vuelve a la respiración
  7. En el momento que te des cuenta que te has perdido en los pensamientos, observa ese pensamiento como si fuera un objeto de la consciencia. Después vuelve a fijar la atención en la respiración – o a cualquier sonido o sensación que surja en el siguiente momento
  8. Continúa de esta forma hasta que puedas ser testigo de todos los objetos de la consciencia -sonidos, imágenes, sensaciones, emociones, pensamientos- en la medida que surgen, cambian y se marchan

Aquí están todos los artículos sobre la meditación que he publicado anteriormente.

 


 

Notas
  1. Este artículo es un resumen de la brillante introducción de Sam Harris acerca de la meditación mindfulness en su libro Waking Up: A Guide to Spirituality Without Religion
    -una guía a la espiritualidad sin religión- []
  2. En occidente fue John Kabat-Zinn quien hizo popular el término mindfulness. Su libro  Wherever You Go, There You Are es uno de los más aceptados a nivel mundial. Lo he leído y es totalmente recomendable. Parece mentira que de un concepto tan simple se puedan hacer tantos libros, pero como dice Sam Harris lo complicado es llevarlo a la práctica y ser constante durante mucho tiempo, como cualquier otra disciplina. No debemos dejarnos llevar por la simplicidad del concepto en si… esto no es fácil de hacer… []
  3. En los libros más avanzados se dice siempre de hacerlo en la postura de piernas cruzadas en loto, pero hay gente como a mi que le cuesta. No creo que sea peor hacerlo con la espalda erguida y sin apoyar []