En los últimos diez años de la vida del emperador romano Marco Aurelio (121 -180 d.C.), escribió una serie de reflexiones personales que que un principio eran su propia via de escape en forma de escritura1.

Estos textos se recogieron bajo el nombre de “Meditaciones de Marco Aurelio” y aún a día de hoy continúan inspirando a miles de personas en todo el mundo.

Marco Aurelio perteneció a los filósofos estoicos -aún siendo un emperador- y nos ha dejado lecciones atemporales acerca de la inteligencia emocional, la mente sobre lo material, el crecimiento personal, ética y filosofía de vida, y el comportamiento humano.
Estas “meditaciones” realmente eran un cuaderno de trabajo y seguramente nunca tuvo pensado que más personas lo vieran.
Probablemente las escribió pretendiendo que fueran afirmaciones para cambiar su propio comportamiento2
Aquí están unas pocas notas que he resaltado de su libro, citas y un resúmen de cada capítulo, que el llamó “libros” del 1 al 11.

 

Meditaciones de Marco Aurelio

Elevarnos por encima de la mediocridad

Es un tema recurrente dentro de las Meditaciones, también puedes ver otro artículo acerca de superar la mediocridad que he publicado en Hoy Motivación.

Apenas amanezca, hazte en tu interior esta cuenta: hoy tropezaré con algún entremetido, con algún ingrato, con algún insolente, con un doloso, un envidioso, un egoísta. Todos estos vicios les sobrevinieron por ignorancia del bien y del mal. Pero yo, habiendo observado que la naturaleza del bien es lo bello, y que la del mal es lo torpe, y que la condición del pecador mismo es tal que no deja de ser mi pariente, participante, no de mi misma sangre o prosapia, pero sí de una misma inteligencia y de una partícula de la divinidad, no puedo recibir afrenta de ninguno de ellos, porque ninguno podría mancharme con su infamia. No puedo tampoco enojarme contra mi pariente ni aborrecerle, que hemos sido creados para ayudarnos mutuamente, como lo hacen los pies, las manos, los párpados, los dos órdenes de dientes, el superior y el inferior. Obrar, pues, como adversarios los unos de los otros es ir contra la naturaleza: y es tratar a alguien de adversario el hecho de indignarse o apartarse de él.

Estos son una pequeña parte de los grandes temas que se encuentran en el texto.

 

Lleva tu vida adecuadamente

Es uno de los temas principales que rodean a sus notas.

Se pueden extraer muchas conclusiones como:

Se independiente… sé el mismo en toda circunstancia -dolor intenso, en la pérdida de un hijo, en la enfermedad-… un hombre puede mostrar ambos fuerza y flexibilidad, aceptar favores de amigos sin perder tu auto-respeto o aparentar ser poco agradecido.

Mostrar autoridad de padre en la casa… tener gravedad sin mostrar aires. Mostrar afecto y empatía por los amigos, tolerancia a los que aprenden y a los que piensan de forma negligente… abilidad de llevarse bien con todos… investigar y analizar con comprensión y lógica. No mostrar enfado ni emociones intensas. Ser libre de pasión y aun así amar. Alabar sin exageración, utilizar nuestras habilidades sin pretensión.

Dejar de corregir constantemente a la gente, y en particular no saltar cuando los otros cometan errores gramaticales o de pronunciación, simplemente responder a sus preguntas o añadirles un nuevo ejemplo. No debatir las cosas en exceso. Nunca bajo la avaricia y egoísmo… Cuidar la palabra sin excesos y sin acciones innecesarias. Deja que el espíritu que llevas dentro represente a un hombre… Toma posesión de tu puesto como un soldado y aguarda pacientemente la llamada a la vida. Muestra alegría. Trata de no depender en exceso de los demás ni necesitar la serenidad de los otros. Levántate.

 

Utiliza tu mente

Concéntrate cada minuto, haz lo que está enfrete de ti con precisón y genuina seriedad, con voluntad, y con justicia. Libérate de otras distracciones… hazlo todo como si fuera la última cosa que vas a hacer en tu vida. Deja de actuar sin un propósito en la vida, para de permitir que tus emociones estén por encima de lo que dice tu mente. Deja de ser hipócrita, centrado en ti mismo e irritable.

Debes de evitar ciertas cosas en tu pensamiento: abandona lo aleatorio e irrelevante, y por supuesto todo lo malicioso.

Puedes llevar una vida sin problemas asumiendo que puedes crecer, puedes pensar y actuar sistemáticamente. No asumas que es imposible únicamente porque sea complicado. Reconoce que es humanamente posible y entonces actúa.

… tus responsabilidades pueden ser divididas en partes individuales. Concéntrate en ellas, y acaba tus trabajos metódicamente…

Practica a escuchar a los demás. Haz lo que puedas por entrar y conocer su mente.

Hoy escapé de la ansiedad. O no, la descarté, porque realmente estaba en mi, en mis percepciones, pero no afuera.

 

Enfócate en tus ritmos internos

Las personas tratan de huir constantemente a la ciudad, a las playas, a las montañas… lo cual es estúpido: tu te puedes escapar cuando quieras. Sólamente tienes que ir dentro de ti. No hay ningún lugar que proporcione más paz que estar dentro de tu alma.

Si no eres capaz de entender el estado de tu alma, ¿cómo vas a dejar de estar infeliz?

Deja a un lado todo, limpia todas tus distracciones mentales y alcanza la paz interior.

Todo aquello que piensas determina la calidad de tu mente. Tu alma toma el color de tus pensamientos.

Cuando estés atrapado por las circunstancias, vuelve a tu centro, y no pierdas el ritmo más allá de lo que no puedas evitar. Siempre conservarás una parte de armonía si siempre tratas de volver a ella.

 

Todo está interconectado

Permanece siempre consciente de que todo ha nacido para el cambio. El conocimiento de que nada en la naturaleza es más amado que alterar lo que ya existe y hacer que el resto de cosas nuevas gusten del cambio. Todo lo que existe fue una semilla engendrada. ¿Crees que las semillas es lo único que los niños plantan? Piensalo en profundidad.

Algunas personas cuando hacen un favor a alguien están pidiendo que les sea reconocido. A veces están a la espera de la deuda. Pero otros no lo hacen. Son como viñas que producen uvas pero no están esperando nada a cambio.

Las personas existen para los demás.

Tu participas en la sociedad gracias a tu existencia. Después participas en su vida mediante tus acciones. Toda acción no destinada al bien común es un obstáculo en tu vida, y un obstáculo para el conjunto, una fuente de problemas.

Para poder entrar en la mente de los demás, deja que los demás penetren en la tuya.

Una rama cortada deja de pertenecer al conjunto del árbol. Igualmente una persona separada de otra está separada de la sociedad al completo. A veces la rama está cortada por alguien más. Pero la gente se separa por odio, rechazo y no se dan cuenta que se están separando a a ellos mismos de la comunidad global… Podemos volver a unirnos al conjunto. Pero si la ruptura se produce con demasiada frecuencia, hace que la parte separada sea más difícil de unir y restaurar. Puedes ver la diferencia con la rama que ha estado allí desde el inicio, que permanece en el árbol y crece con él.

 

Reduce el poder de tu ego

En la arena, nuestros oponentes nos pueden reducir con sus manos y puños, pero no les denunciamos por ello ni nos enfadamos, ni los consideramos como personas violentas. Simplemente permanecemos atentos después de ello. Simplemente mantenemos una distanca… Necesitamos hacer eso mismo en más circunstancias. Necesitamos excusar lo que hacen nuestros compañeros de entrenamiento, y simplemente mantener la distancia sin suspicacia ni odio.

Si alguien puede contradecirme o indicarme que hice un error o que miro las cosas con la perspectiva incorrecta, cambiaré con gusto. Porque busco la verdad, y la verdad no hace daño a nadie. Lo que nos hace daño es permanecer en el autoengaño y en la ignorancia.

¿Mi intelecto puede con esto? si es así entonces lo pongo a trabajar, como si fuera una herramienta que me ha entregado la naturaleza. Y si no lo es, declino el trabajo para que lo haga otra persona, a menos que tenga elección.

Cuando me enfrente al mal comportamiento de los demás, párate y te preguntas cuándo yo he actuado de esa forma antes.

Tener la expectativa que las malas personas no dañen a otros es loco. Es pedir lo imposible. Y permitir que se comporten así con otros menos contigo, es arrogancia.

 

Frases de Marco Aurelio escogidas de las Meditaciones

El objeto de la vida no es estar en el lado de la mayoría, sino para escapar de encontrarse a sí mismo en las filas de los locos.

Tienes poder sobre tu mente – no sobre  los acontecimientos externos. Date cuenta de esto, y encontrarás la fuerza.

Acuérdate en adelante, cada vez que algo te haga estar triste, de recurrir a esta máxima: que la adversidad no es una desgracia, antes bien, el sufrirla con grandeza de ánimo es una dicha.

La vida de un hombre es lo que sus pensamientos hacen de ella.

Nunca discutas con un superior. Corres el riesgo de tener razón.

Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no es la verdad.

La lista de citas cortas que se podrían extraer es enorme. Me resulta incluso complicado seleccionarlas.

A continuación, un resumen de los libros (capítulos)

 

Marco Aurelio, Meditaciones

Libro I

-De mi bisabuelo, el haber comprendido que para tales cosas hay que gastar sin miramientos

-De rustico, el haber concebido la idea de la necesidad de enderezar y cuidar mi carácter.

-De Apolonio, la libertad y la reflexión personal.

-De Alejandro, el gramático, el abstenerse de criticar, si no manifestar solo aquello que era preciso decir.

-De Alejandro, el platónico, el no decir muchas veces y sin necesidad:”estoy ocupado”.

-De Cátulo , el no desdeñar a un amigo que nos culpe de algo, aunque tal vez nos culpe sin razón.

-De los dioses, el tener buenos abuelos, buenos padres, buena hermana, buenos maestros, buenos amigos íntimos, parientes, amigos(…) el haberme representado clara y frecuentemente como es la vida conforme a la naturaleza.

Libro II

-Al amanecer dite a ti mismo: me voy a tropezar con un indiscreto, un insolente, un envidioso, un insociable. Todo esto les sucede por su ignorancia del bien y del mal. Pero yo que he visto la naturaleza del bien, que es lo bello, y la del mal que es lo vergonzoso(…)no puedo sufrir daño de ninguno de ellos, pues ninguno me cubrirá de vergüenza.

-Lo que a fin de cuentas soy es carne, aliento y un principio rector. Como si ya te estuvieras muriendo desprecia la carne, sangre y polvo, huesos y una fina red de nervios, venas y arteria. Mira también el aliento como es: aire, y no siempre el mismo, sino a todas horas expulsado y de nuevo espirado. El tercero pues es el principio rector. Reflexiona de la siguiente manera: eres viejo. No permitas por mas tiempo que este sea esclavo, ni que se deje aun manejar como una marioneta por un impulso antisocial, ni que se irrite con el destino presente, ni rehúse el destino futuro.

-¿Te descentran los accidentes exteriores? Todavía tienes que guardarte de otra distracción, pues deliran también los que se cansan de la vida a fuerza de actividad, sin tener una meta a donde dirigir todo su impulso y, en una palabra, su imaginación.

-Aunque fueras a vivir tres mil años y otras tantas veces diez mil, recuerda, sin embargo, que nadie pierde otra vida que esta que vive y no vive otra que la que pierde. Pues el presente es igual para todos, y, por tanto, igual lo que pierde, y lo que se abandona esta claro que es tan breve…Porque ni el pasado ni el futuro podría nadie perderlo. Porque de lo que no se tiene ¿como podría uno desprenderse? (…)tanto el que vive mucho como el que muere como el que muere rápidamente, sufren la misma perdida. Pues el presente sólo del que se va ha ver privado, puesto que sólo tiene éste, y uno no tiene, no lo pierde.

Libro III

-No malgastes la parte de vida que te queda en imaginaciones sobre los otros, cuando no obras con relación a algo socialmente útil, esto es, imaginando que hace Fulano de Tal, por qué motivo, que dice, que piensa, que maquina y cuantas cosas como estas hacen que te desvíes de la atención de tu principio rector.

-No actúes contra tu voluntad, ni antisocialmente, ni sin análisis, ni dejándote arrastrar. Que la afectación de lenguaje no embellezca tu pensamiento; no seas charlatán, ni quieras hacer muchas cosas. Mas aún, sea el dios que hay dentro de ti el gobernante de tu ser viril, maduro, social, romano, el caudillo que se ha asignado su puesto, como si estuviese esperando la señal para dejar la vida, dócil a la separación, sin necesitar juramento ni ningún hombre por testigo. Y por dentro, serenidad, ausencia de necesidad de ayuda externa y de la tranquilidad que proporcionan otros. Así que es preciso estar recto, no que te pongan recto.

-Si encuentras algo en la vida del hombre mejor que la justicia, que la verdad, que la prudencia, que la valentía, y en una palabra, que el hecho que la inteligencia tuya se baste a si misma en las cosas que hace de ti que obres según la recta elegido, vuélvete con todo tu alma a ello y goza de lo que mejor hayas encontrado.

-No estimes jamás por conveniente a ti lo que alguna vez te obligará a traicionar tu lealtad, a abandonar el pudor, a odiar a alguien, a sospechar, a maldecir, a ser hipócrita, a desear algo que necesita paredes y cortinas. Pues el que prefiere ante todo su propia inteligencia y su divinidad t el culto a la excelencia de ésta, no hace teatro, no clama, no precisará la soledad ni la muchedumbre. Lo que es más importante, vivirá sin perseguir ni huir.

-Desecha todo, y retén solo estas pocas cosas, y todavía recuerda que solo vive cada cual este presente tan breve. El resto, o ya se ha vivido, o es incierto

-Cuerpo, alma, inteligencia. Las sensaciones, del cuerpo; los impulsos, del alma; los principios, de la inteligencia.

Libro IV

-No realices ningún acto al azar, ni de otra manera que de acuerdo con un principio que perfeccione el arte.

-…en ninguna parte ni más tranquilamente ni más inactivamente se retira el hombre que en su propia alma, en especial quien tiene dentro cosas tales que, si se inclina hacia ellas, al punto se sitúa en una tranquilidad total.

-La muerte, como el nacimiento, es un misterio de la naturaleza, una combinación de los mismos elementos y una disolución de los mismos, y, en general, nadie debe avergonzarse de ello, pues no va contra lo característico del ser inteligente ni contra la razón de su constitución.

-Suprime la opinión: la posibilidad de sufrir daño queda suprimida. Suprime la posibilidad de sufrir daño: el daño queda suprimido.

-¿Tienes razón? Tengo. Pues ¿por qué no la usas? Pues si ella hace lo que es más propio de ella ¿qué más quieres?

-¿Has visto aquello? Mira también esto. No te perturbes. Hazte sencillo. ¿Comete un error alguien? Para sí mismo comete el error. ¿Te ha acontecido algo? Bien: de la naturaleza universal, desde el principio se fallo tu destino, y se te tramo todo tu acontecer, y total, breve es la vida. Hay que aprovechar el presente de manera razonable, y con justicia. Sé sobrio de dejarte ir.

-Mira a fondo sus principios rectores y qué rehuyen y qué persiguen.

-Eres un alma que sostiene un cadáver.

Libro V

-Júzgate digno de toda palabra y obra acorde con la naturaleza, y no te eches para atrás aunque acarreen la critica o las hablillas de algunos, sino que si esta bien haberlo hecho o dicho no te consideres indigno.

-No te disgustes, ni abandones, ni te desanimes, si no te es posible realizar siempre cada cosa a tenor con rectos principios, sino que cuando fracases vuelve de nuevo y conténtate si la mayor parte de tus acciones son más dignas de un hombre.

-Entonces ¿para que me sirve mi alma ahora? En cada caso preguntarme a mi mismo e investigar qué tengo ahora en esta parte que llaman justamente principio rector, y de quien tengo ahora el alma. ¿De un niño? ¿ De un jovencito? ¿De una mujerzuela? ¿De un tirano? ¿De una fiera? ¿De una bestia?

-Estima lo mejor que hay en el mundo. Esto es lo que utiliza todo y cuida todo. De la misma manera, estima lo mejor que hay en ti. Esto de igual clase que aquello. Pues también es esto lo que en ti utiliza a las demás cosas, y tu vida es gobernada por ella.

-Que el principio rector y dominante de tu alma no se deje desviar por el movimiento, suave o violento, de la carne, ni se deje mezclar.

-¿Te irritas con el que huele a macho cabrio? ¿Te irritas con el que tiene mal olor de boca? ¿Que quieres que haga? Tal es la boca que tiene, tales las axilas que tiene; fuerza es que si son así se origine un efluvio tal..”Pero el hombre tiene razón y puede comprender si considera el error que comete”.¡Que te vaya bien: pues tu también tienes razón! Mueve con tu disposición racial su disposición natural, indícaselo, recuérdaselo. Si te escucha, lo curaras sin necesidad de encolerizarte.

-Si esto no es un alto de maldad mía, ni una acción fruto de la maldad, ni daña a la comunidad, ¿por qué me angustio? ¿Y cuál es el daño para la comunidad?

Libro VI

-La sustancia universal es dócil y adaptable. La razón que la administra no posee en sí ninguna causa para obrar mal. Porque no tiene maldad ni obra mal ni nada sufre daño por ella. Todo nace y llega al termino de acuerdo con ella.

-La mejor manera de defenderte es no parecerte a ellos

-Cuando te veas obligado por las circunstancias a estar inquieto, vuélvete inmediatamente a ti, y no te salgas de tu ritmo, mas allá de lo necesario. Pues serás más dueño de la armonía con regresar de continuo con ella.

-Para arriba, para abajo, circularmente, van los cursos de los elementos. Pero el movimiento de la virtud no esta entre ninguno de éstos, sino que es algo un tanto divino y, alcanzado por un camino inconcebible , sigue su marcha feliz.

-En los ejercicios de gimnasia alguien nos ha arañado con las uñas o nos ha dado un golpe con la cabeza. Mas no debemos dárselo a entender, ni incomodarnos ni sospechar de él después nos tiene ojeriza. Desde luego nos guardamos de él, mas no como enemigo, ni con desconfianza, sino evitándolo benevolentemente. Algo parecido puede ocurrir en los demás aspectos de la vida. Desdeñamos muchas cosas de quienes somos como compañero de gimnasio. Pues es posible, como he dicho, evitarlos, pero sin recelar de ellos ni odiarlos.

-El trabajo de la mano o del pie no es contrario a la naturaleza mientras el pie haga lo que es propio del pie la mano lo que es propio de la mano. De la misma manera, pues, el trabajo del hombre en cuanto hombre no es contrario a la naturaleza mientras haga lo que es propio del hombre. Y si no es contrario a la naturaleza, tampoco es malo para él.

-¿Acaso el sol se dignaría hacer lo que la lluvia? ¿Acaso Asclepio lo que la diosa portadora de las mieses? ¿Y qué decir de cada uno de los otros? ¿No son diferentes por un lado, y por el otro colaboradores de lo mismo?

-¿Acaso te enfadas porque pesas tantas libras y no trescientas? En tal caso, también porque tienes que vivir tantos años y no más. Igual que amas la parte de sustancia que te ha acostado, así también en lo que respecta al tiempo.

-Lo que no beneficia a la colmena tampoco beneficia a la abeja.

Libro VII

-¿Basta mi inteligencia para esto o no? Si basta, hago uso de ella para la acción como órgano dado por la naturaleza del Todo. Si no basta cedo este trabajo al que puede realizarlo mejor, o, si esto no le va tampoco mejor a otro, obro como puedo, eligiendo además al que puede hacer lo que ahora es oportuno y útil para la comunidad con la ayuda adicional de mi principio rector. Pues lo que hago por mí mismo o con otro, preciso es que apunte únicamente a lo útil y armónico por la comunidad.

-No sientas vergüenza de pedir ayuda. Pues dispuesto está que cumplas tu cometido, como el soldado en el asalto a una muralla. ¿Que harías, pues, si no puedes subir solo a la barbacana, porque cojeas, pero ello te es posible con otro?

-No te perturbe el futuro. Llegaras a el, si a mano viene, con la misma razón que ahora empleas para el presente.

-Haga o diga uno lo que sea, preciso es que yo sea bueno. Como si el oro, la esmeralda o la púrpura estuviesen siempre diciendo esto: “Haga o diga lo que sea, preciso es que yo sea esmeralda y tenga mi propio color”.

-Cerca tu olvido sobre todo; cerca, el olvido de todos sobre ti.

-Propio del hombre es amar incluso a quienes le ofenden. Esto se logra si caes en la cuenta de que sois del mismo linaje y de que ellos yerran por ignorancia, y contra su voluntad, y de que dentro de poco ambos estaréis muertos, y sobre todo de que no te ha hecho daño, pues no hizo peor tu principio rector de lo que era antes.

-Cuando alguien cometa una falta contra ti, en seguida piensa que idea tenía del bien y del mal cuando la cometió. Pues si comprendes esto lo compadecerás, y no te asombraras ni te enojaras. En efecto: tu entiendes por el bien lo mismo que él, u otra cosa similar; por consiguiente procede perdonarle. Pero sino entiendes por bien y por mal las mismas cosas, más fácilmente serás benévolo con quien se muestra desdeñoso.

-Si somos átomos, habrá dispersión; si somos una unidad, habrá extinción o cambio de lugar.

Libro VIII

-No te es posible leer. Pero dominar la cólera si es posible. Pero controlar los dolores y los placeres y los dolores si es posible; pero estar por encima de la vanagloria si es posible; pero no enfurecerse con las personas insensibles y desagradecidas, más aun, preocuparse por ellas, si es posible.

-Recuerda que igual que sería vergonzoso extrañarse de que la higuera dé higos, también de que el mundo de esto o lo otro, de lo que es productor. También es vergonzoso para el timonel extrañarse de que éste tenga fiebre o de que se levante viento en contra.

-Cada cosa ha nacido para algo: el caballo, la vid, …¿De qué te extrañas? También el sol dirá:”He nacido para determinada tarea”, y los restantes dioses. Y tú, ¿para qué? ¿Para gozar? Mira si esta idea se sostiene.

-Tres actitudes: una respecto al vaso que te contiene; otra, respecto a la causa divina, a partir de la cual ocurre todo a todos; la otra, respecto a quienes conviven con uno.

-Toma sin orgullo, abandona sin esfuerzo.

-No merezco causarme pena a mi mismo, pues jamás se lo he causado a otro voluntariamente.

-¿Deseas ser alabado por un hombre que se maldice a si mismo tres veces por hora? ¿Deseas agradar a un hombre que no se agrada a si mismo? ¿Se agrada a si mismo el que se arrepiente de casi todo lo que hace?

-Los hombres han nacido los unos para los otros. Por tanto, enséñalos o soportalos.

Libro IX

-El que comete una falta, contra si mismo la comete. El que comete injusticia se hace mal a si mismo, haciéndose él mismo malo.

-Muchas veces comete injusticia el que no hace nada, no solo quien hace algo.

-Borrar la imaginación. Contener el impulso, apagar el deseo, sujetar en tus riendas el principio rector.

-Trabaja no como un desgraciado, ni como el que desea que lo compadezcan o lo admiren; al contrario, desea solo una cosa: moverte y parar, como considere justo la razón de la ciudad.

-Para la piedra que se arroja hacia arriba no es ningún mal bajar ni ningún mal subir.

-Cuando otro te censure o te odie, o te manifieste sentimientos por el estilo, acércate a sus almas, penétralas y mira como son. Verás que no es necesario que te desgarres porque ésos opinen cualquier cosa sobre ti.

-Ya está bien de vida desgraciada, de murmuraciones y morisquetas. ¿Por qué estas inquieto? ¿Que hay de nuevo en eso? ¿Que te subleva?¿La causa? Mira cómo es ¿O la materia? Mira como es. Fuera de ellas nada hay. Mas hazte ya de una vez más sencillo y bueno para con los dioses. Lo mismo da examinar esto cien años que tres.

Libro X

-Si tienes un desliz, enséñale benevolente e indícale la pifia cometida. Pero si no puedes, cúlpate a ti mismo, o ni siquiera a ti mismo.

-Cualquier cosa que te suceda, ésa te estaba destinada a ti desde la eternidad, y el nexo de las cosas tramó desde siempre tu sustancia y este accidente.

-Si te pones a ti mismo estos nombres: bueno, modesto, veraz, prudente, comprensivo, excelso, procura no cambiar de nombre, y si pierdes éstos, vuelve al punto en su busca.

-A la naturaleza, que da y quita todo, el que esta instruido y es discreto dice:·!”dame lo que quieras, quítame lo que quieras”. Esto lo dice sin animosidad contra ella, sino sólo obedeciéndola y teniéndole buena fe.

-A cada cual interesa lo que aporta a cada uno la naturaleza universal, e interesa en el momento en que ella lo aporta.

-¿Que es mi principio rector para mi? ¿Y cómo lo estoy haciendo yo ahora y para que me sirvo de él ahora? ¿No esta vacío de pensamiento, no esta desligado y arrancado de la comunidad, no está derretido y mezclado con la carne, hasta el punto de que ya se halla modificado para ella?

-Por otra parte, examina cada cosa que haces, y pregúntate a ti mismo si la muerte es terrible por privarte de ellas

Libro XI

-¿Cual es tu oficio? Ser bueno. Y esto ¿que otra manera hay de conseguirlo, sino con la especulación de la naturaleza universal, por un lado, y por otro, acerca de la propia constitución del hombre?

-Una rama cortada de la rama contigua no puede ser cortada sin serlo del arbol entero. Así también un hombre, separado de un hombre, cae fuera de la comunidad entera. A la rama ciertamente la corta otro, pero el hombre se separa por sí mismo de su vecino, si lo odia y le da la espalda.

-En la escritura y en la lectura no iniciaras a nadie antes de que se te inicie a ti. Esto, mucho más en la vida.

-“Buscar un higo en invierno es propio de un loco: tal el que busca un niño cuando no se le da”.

-“Uva verde, uva madura, uva pasa, todo es cambio, no para lo que no es, sino para lo que ahora no es”.

Libro XII

-Tres son las cosas de las que te compones: cuerpo, espíritu, inteligencia. De éstas, las otras son tuyas hasta donde conviene cuidarlas, y sólo la tercera es soberanamente tuya. Por ello, si separas de ti, esto es de tu pensamiento, cuantas cosas hacen o dicen otros, o cuantas tú mismo has dicho o hecho, y cuantas te perturban en cuanto está por llegar, y cuantas tienes al alcance del cuerpo que te envuelve o del espíritu que nace contigo, sin elegirlas, y cuantas el torbellino que fluye alrededor y desde fuera voltea, de modo que tu facultad intelectiva des ligada del destino, pura, sin ataduras, viva por si mismo sin ataduras, viva por si misma, practicando lo justo, queriendo lo que acontece y diciendo la verdad; si separas, digo, de este principio rector lo que depende de la pasión y del tiempo que está más allá, y del pasado, te haces a ti mismo,(…) y solo te preocupas de vivir lo que vives, esto es, el presente, podrás pasar al menos el resto de vida que te queda hasta morir imperturbablemente, benévolamente, y reconciliado con tu propio Genio.

 

Notas
  1. Como si fueran los “Morning Passages” que nos enseña Julia Cameron en “The Artist Way”, en forma de potente herramienta de auto transformación y crecimiento personal, y porque no decirlo, de terapia- []
  2. ¿No es eso también lo que estamos haciendo en Hoy Motivación? :-) []