La ley de la atracción se ha mencionado en numerosos textos de tipo “new age”, sin embargo creamos o no en su origen, tiene perfecto sentido en nuestra vida diaria.

La ley de la atracción afirma que de forma inconsciente atraemos en nuestra vida a personas y situaciones que están en armonía con nuestros pensamientos dominantes.

Es como si fuéramos un imán cargado de electricidad.

Según esta ley, todo lo que en esta vida hemos atraído se debe a nuestros pensamientos.

Los amigos, familia, relaciones, trabajo, problemas y oportunidades las hemos atraído por la forma que tenemos de pensar en cada una de estas áreas.

Por este mismo principio, vamos a tener una tendencia a encontrarnos con personas y meternos en situaciones que vibran en una armonía similar a la de nuestros pensamientos y emociones dominantes.

La emoción es como la potencia de la tormenta eléctrica de atracción que generamos hacia un pensamiento. Cuanto más emoción pongamos en un pensamiento, con más fuerza y más rápido atraemos situaciones en armonía con lo que deseamos en nuestra vida.

Podemos decir que los pensamientos son una forma de energía y la emoción es la que define a la velocidad que vibra y se transporta esa energía.

¿Sabías que la Ley de la Atracción es un libro impactante publicado en 1908 por William Walter Atkinson? Te sugerimos el artículo dedicado a las 7 Leyes Universales y otro más acerca del origen de los textos herméticos y de Atkinson, autor del Kybalion y de la Ley de la Atracción

La ley de la atracción aporta una variable muy positiva: cuando queremos algo, da igual no tener todas las respuestas desde el principio. Lo importante es tener claras las metas y que nuestros pensamientos dominantes estén vibrando con ellas.

Esto es interesante, ya que muchas veces queremos algo pero no sabemos cómo conseguirlo. Lo que acabamos de enunciar nos da la respuesta.

Si estamos muy entusiasmados como si estamos muy asustados son emociones intensas que afectan la energía de nuestros pensamientos y nos acercará a situaciones y personas en sintonia.

Esta es una ley neutra, es decir que puede tanto perjudicarnos como ayudarnos. La ley de la atracción funciona todo el tiempo y dondequiera que estemos.

Podemos cambiar nuestros pensamientos dominantes mediante un ejercicio consciente de disciplina, podemos elegir aquello en lo que deseamos pensar y aquello en lo que no queremos.

A veces decimos que alguien tiene “suerte”, si investigamos un poco podríamos darnos cuenta que probablemente esa persona ha definido sus objetivos de forma clara, los ha perseguido constantemente y la ley de la atracción ha funcionado.

Esto es solo una introducción, si de verdad quieres conocer en profundidad la Ley de la Atracción y mucho más que te va a sorprender, visita los enlaces sugeridos más arriba.