Éxito y paz interior van unidos de la mano. En este artículo dejo unas reflexiones acerca de cómo equilibrar ambos. Antes de seguir vamos a repasar primero la importancia de definir nuestras metas.

Independientemente de cuáles sean nuestros objetivos, es imposible hacer blanco en una diana que no vemos. Es imposible conseguir nuestra felicidad si no tenemos claro aquello que perseguimos. La primera tarea que tenemos que fijarnos es establecer un objetivos claros en nuestra vida.

La definición de éxito es personal y nadie puede decirnos lo que para nosotros significa.

Para alguien será convertirse en presidente de una empresa, para otro será alcanzar la paz interior. Todo cabe en tu definición de éxito. Pero tienes que tener totalmente claro lo que el éxito significa para ti. Tienes que decidir en qué se parecería tu vida si pudieras lograr todo lo que sueñas.

Imagínate que eres un pintor con un lienzo en blanco, tienes todos los colores y dominas la técnica para pintar, imagina que puedes pintar el lienzo de tu vida.

Todos los grandes logros comienzan por decidir exactamente lo que quieres en tu vida y poner todos los medios para lograrlo.

Los siete ingredientes del éxito:

Cualquier factor que afecte a tu felicidad puede ser incluido en siete categorías. Estas categorías caracterizan a las mujeres y hombres que han logrado grandes metas en su vida. Nuestra vida ideal es una mezcla de estos siete ingredientes, la que en una proporción determinada y en un momento determinado nos va a hacer lo más felices posibles.

¿Para qué nos sirven estos siete ingredientes del éxito?

Como nuestro primer objetivo es decidir cuál es el éxito que queremos en la vida, lo podremos hacer mucho más fácil usando estos ingredientes para componer nuestra mezcla ideal. De esta forma tenemos una guía para comparar y decidir en qué áreas de nuestra vida queremos mejorar.

En este artículo vamos a tratar del primero de los ingredientes, los otros los puedes ver en “Los siete ingredientes del éxito

1.Paz interior

La paz interior es el bien más preciado que podemos poseer. Podemos usar la paz interior que tenemos en un momento determinado para evaluar qué tal lo estamos haciendo.

La paz interior es como nuestra brújula, cuando vivimos en armonía con nuestros valores y convicciones disfrutamos de paz interior. Si comprometemos nuestros valores o vamos en contra de nuestra guía interior entonces nuestra paz interior va a sufrir.

Nunca te apresures, haz todo tranquilamente y con espíritu tranquilo. No pierdas la paz interior por nada, sea lo que sea, incluso si tu mundo entero se enfada.

– San Francisco de Sales

La paz interior o armonía no solo es personal sino que afecta a grupos, organizaciones y corporaciones.

Conseguir la paz interior debe ser la principal guía que usamos para organizar nuestra vida. El éxito y paz interior van unidos de la mano.

Solo podremos ser una persona de éxito en la medida que hemos conseguido primero nuestra propia armonía.

A la mayor parte de nosotros desde pequeños nos han inculcado una serie de ideas religiosas en las que la felicidad de otros era primordial frente a la propia nuestra. Pero ¿cómo podríamos hacer feliz a alguien si primero no lo somos nosotros mismos? Esa es una idea que nos va a generar conflicto y tenemos que identificarla y tenerla en cuenta: luchar por nuestra propia felicidad no es un acto de egoísmo, es una necesidad y prioridad.

Nadie va luchar por nuestra propia felicidad salvo nosotros mismos.

Vivir la vida siguiendo el camino de otros es una fuente segura de frustración y descontento.

Nadie puede dar a otros lo que uno mismo no posee. No podremos dar a otros felicidad si no la tenemos nosotros primero.

¿Qué es la felicidad sino la armonía entre un hombre y la vida que tiene?.

– Albert Camus

¿Cuándo conseguimos paz interior?

La paz interior se consigue cuando eliminamos de nuestro interior las emociones destructivas de miedo, odio, resentimiento, rabia y preocupación.

En ausencia de esas emociones negativas, la paz interior llega automáticamente.

La clave de la felicidad y de una vida productiva es por tanto eliminar de nuestra vida esas emociones negativas.

Suena fácil, pero por desgracia no lo es! La mayor dificultad viene de lo apegados que estamos a las situaciones y personas que precisamente provocan esas emociones negativas.

¿Qué es lo que necesitarías cambiar para ser totalmente feliz? Déjalo de lado por ahora y céntrate en la prioridad: visualiza cómo sería tu vida si tuvieras una completa paz interior.

¿Dónde vivirías? ¿con quién estarías? ¿Cuál sería tu trabajo? ¿qué harías con tu tiempo? ¿cómo sería la relación con tu familia? ¿cómo ayudarías a otros?

No podemos acertar en una diana que no vemos, pero si visualizamos el objetivo es el primer paso para conseguirlo!

Si marcamos la paz interior como nuestro objetivo primordial y cualquier acto lo tomamos o desechamos decidiendo si mejora nuestra paz interior, será muy poco probable tomar decisiones erróneas.

La felicidad es lo que ocurre cuando piensas, dices y haces en armonía.

– Mahatma Gandhi

Usa la paz interior como la brújula que ha de guiar cualquier decisión que tomes en la vida. Recuerda que éxito y paz interior no pueden separarse.

 

El resto de los 7 ingredientes del éxito los puedes ver en este artículo.

 

Si quieres leer más acerca de este tema, te recomiendo que sigas este enlace para descargarte en tu Kindle o iPad Maximum Achievement: Strategies and Skills that Will Unlock Your Hidden, de Brian Tracy. Es uno de esos libros que dejan una profunda huella.