Temo escribirte porque me asusta mirarme cara a cara, y cuando lo hago te dibujo mis sueños en letra pequeña porque el temor a caer es más grande que mis ganas de crecer.

Pero querido destino, eso fue ayer.

Quizás caiga cuatro veces, pero me levantaré cinco

Y te escribiré regalando un guiño a tu hermana la suerte,

porque solo voy a lograr aquello que guíe la brújula de mis sueños.

Estoy de camino en este mar infinito de posibilidades,

pero sé que desde este momento el futuro comienza con mi puño y letra.

– Pedro Sanz