El coraje no ocurre cuando tienes todas las respuestas. Ocurre cuando estás dispuesto a plantar cara a las preguntas que has estado evitando toda tu vida.
-Shannon L. Alder

Y para plantar cara a esas preguntas hace falta alejarse del ruido. Y cada día cuesta más encontrar momentos de calidad para escuchar sin interferencias.

Problemas, ansiedad, responsabilidades, roles, ego.

Incluso cuando todo va bien dejamos de oir.
¿Para qué ibamos a hacerlo si creemos que no es necesario?
Estamos tan acostumbrados a no dejar de oir ruido que se ha convertido en un hábito, una programación más que nos domina y nos impide ver.

  • ¿Porqué estoy invirtiendo mi esfuerzo en algo que no me gusta?
  • ¿Cuánto tiempo voy a aguantar así, merece la pena?
  • ¿No estoy preparado, o es una excusa para tapar el miedo y no pasar a la acción?
  • ¿A quién estoy engañando con esto?
  • ¿Qué me retiene, porqué estoy viviendo la vida de otros?

Preguntas… solo son unas preguntas.
Pero atreverse a formularlas aunque no haya respuesta, ya es un gran paso.