La segunda mitad de la vida de una persona está determinada por los hábitos que ha construido en la primera mitad. Fedor Dostoevsky

En lugar de enfocarnos a la meta final -nuestro objetivo- podemos hacer algo mucho más práctico:

Desmenuzar el objetivo en hábitos a desarrollar uno a uno.

Es una estrategia que siempre funciona.

Haz una lista y sepáralos uno a uno.

  • Crea tu lista de buenos hábitos a crear o cambiar, que te acerquen a lo que buscas.
  • Céntrate en el día a día, no en el largo plazo. Piensa en “Solo temporalmente voy a cambiar este hábito…”
  • Cada día que cambies algo suma un punto que te acerca y también aumenta tu fuerza para conseguirlo. Suma sin parar
  • Lo que importa son la suma de todos esos pequeños cambios, tienen un efecto enorme sobre lo que vas buscando
  • Si no puedes crear un hábito nuevo, simplemente cámbialo. Crear buenos hábitos es complicado desde cero, es mucho más fácil cambiarlos por otros

He usado este enfoque durante mis estudios en la universidad, durante mi vida profesional y cada vez que he tenido que enfrentarme a una meta complicada. Cuando más difícil es el objetivo final, más importante es seguir este método.

[Puedes encontrar muchos más artículos acerca de los hábitos en esta web.]

Como acumular y desarrollar buenos hábitos

1. Reemplazar por buenos hábitos

Resulta realmente complicado dejar un mal hábito de lado, por ejemplo dejar de fumar, quitar el café, pero es mucho más fácil cambiar un hábito por otro.

He intentado dejar el café varias veces porque me producía dolor de cabeza e irritabilidad. En lugar de dejarlo sin más, lo cambié por té verde. Hace meses que he dejado el café de lado y no siento necesidad. Lo creía imposible.

No trates de cambiar cinco hábitos a la vez, házlo de uno a uno. Prepara tu lista de micro-cambios y atácalos.

Tu balance neto con el mundo viene determinado por lo que te queda cuando restas tus malos hábitos de los buenos. Benjamin Franklin.

2. El compromiso de 30 días

Es como mirar el pico de la montaña desde el valle, parece imposible que podamos subir andando hasta allí. Sin embargo podemos enfocarnos a subir a una pequeña altura y que esa sea la meta parcial.

Céntrate en conseguir ese hábito en únicamente 30 días.

Lo puedes hacer. Hay muy pocos hábitos por complicados que sean que no se puedan mantener por un espacio de 30 días consecutivos.

Repite todos los días en el espejo que lo vas a conseguir, y vas a hacerlo hasta el día XX del mes YY.

No lo dejes hasta ese momento.

3. Acción y compromiso

Las palabras, las ideas, están bien… son el primer paso pero la acción es lo único que cambia algo.

El compromiso al 100% es la clave para llegar a ello.

4. Regálate algo

Cada micro-tarea mantenida durante un día es un punto. SUMA puntos

El resultado es espectacular cuando veas el efecto de acumular el paso a paso. Regálate algo, es importante para reforzar lo conseguido.

5. Planifica los bajones

Hay que “dejar espacio” para cuando lleguen esos bajones. El definir expectativas en las que todo va a ir perfecto y sin sobresaltos es una mala estrategia.

6. Registra los avances

Has ido sumando y acumulando fuerza de voluntad con cada pequeño paso. Esto no te lo esperabas, notas cómo tu voluntad se ha duplicado solo por unos pocos avances que has ido registrando en tu lista.

Usa tu blog, una simple hoja o lo que quieras. El registrar el avance te hace consciente del logro conseguido poco a poco . Aprovecha para sumar motivación en el camino gracias a este registro de tu avance.

7. Silenciar esa voz que frena

Hay unos cuantos artículos en esta web dedicados a tratar de silenciar esa voz.

El planear estos cambios en 30 días es interesante, por lo que cuentan expertos de “behavioural science” es a partir de los 20-30 días de repetición constante cuando una acción está cerca de convertirse en hábito.