Si, todos tenemos grandes ideas. Unas tremendamente prácticas, otras irrealizables pero igualmente buenas y otras que quizás tengan efecto más tarde cuando llegue el momento adecuado. Todas ellas tienen algo en común: son fugaces, se van tal y como han venido.

Esos momentos llegan mientras vamos de camino al trabajo, o justo al salir de la ducha. Puede que se conviertan en algo grande o por el contrario que no lleguen a ninguna parte quedándose en el olvido en el transcurso de los próximos cinco minutos.

La magia aparece justo en esos instantes en los que la mente subconsciente actúa. Son momentos sagrados: ocurren esporádicamente y a menudo los dejamos pasar de lado miserablemente en lugar de prestarles la atención que se merecen. Así es como funciona la creatividad, nos guste o no.

Las ideas más interesantes no surgen por el hecho de quedarnos sentados dándole al coco delante del papel. El máximo potencial creativo aparece cuando estamos en estado de flujo, que como hemos visto no es una tarea deliberada sino el fruto de una serie de condiciones [1]: parte de ellas se pueden alcanzar pero otras no, aunque siempre podemos abonar el terreno para que aparezcan aquellas más favorables.

La creatividad tiene sus reglas caprichosas a las que debemos adaptarnos. Todo funciona gracias a una programación que nos han incorporado de fábrica en esa máquina que llamamos mente: con una parte genética, otra condicionamiento externo y de aprendizaje (aprendizaje positivo y negativo: las adicciones mentales-) y otra incluso que viene de antes de nacer y que incluye la influencia de toda la humanidad [2] tal y como mostró Jung.

Existen herramientas de generación de ideas como los mapas mentales pero aquí voy a hablar de cómo guardarlas para llevarlas a cabo.

Las diferencias entre las personas no son por las ideas que tenemos, sino por qué hacemos con ellas y cómo las convertimos en acción.

Hay tres pasos secuenciales en un proceso de creación:

  1. Generación de ideas. Por ejemplo utilizando mapas mentales. Son un truco infalible para generar nuevas conexiones, relacionar ideas, crear algo nuevo o resolver un problema… y mucho más como puedes ver en el artículo citado en el enlace.
  2. Captura de ideas. Es justo de lo que trata este artículo. Como sabes, es el primero de los
  3. Pasar a la acción. Que he tratado extensamente en un libro de 233 páginas llamado “Rompe tus limitaciones y pasa a la acción” y que puedes descargar aquí.

En este artículo me enfoco al momento intermedio entre la generación de las ideas y su conversión en acción: es el momento clave llamado captura de ideas.

Aquí verás un método casi perfecto para que nunca más pierdas la oportunidad de registrar y alimentar tus ideas. Nunca más volverás a lamentarte por perder ese momento perfecto, intersección mágica y breve en la que los astros se han alineado para ti.

Esta es la premisa fundamental que siempre debemos tener presente:

La clave de capturar ideas es lo que hacemos con ellas desde que nacen hasta los siguientes cinco minutos.

En caso de no actuar durante esa estrecha franja temporal lo más probable es que perdamos una preciosa oportunidad.

Esta fase de captura de ideas es el primero de los cinco pasos que consta el método GTDGetting Things Done: The Art of Stress-free Productivity.

Para buscar una estrategia que funcione es importante analizar cuándo y dónde tenemos la oportunidad de capturar ideas. Pueden ocurrir una serie de posibilidades:

El lugar o situación donde nacen las ideas

  • Estamos en el trabajo.  Por supuesto liados, ocupados probablemente en una tarea, o dos… o tres a la vez -somos adictos al multitasking-. Un compañero entra y nos pide algo, o nos invita a un café. El jefe espera a que entreguemos un informe urgente. En medio de esa maraña surge el instante de magia. Una pequeña chispa en medio del caos en la que aparece ese momento eureka. Así parece un milagro romper ese estado mental y pararnos a capturar esa idea. Recuerda que aquí la clave no es qué hacer con ella, sino guardarla para procesarla posteriormente.
  • Estamos en un momento de ocio. Viendo una película o charlando con nuestro amigo Paco quien misteriosamente nos trae al recuerdo aquello que nos ocurrió y que a su vez al instante se enlaza con una gran idea… ¿Como hemos llegado ahí? Puede que Paco no sea el tío más interesante con el que hablar o puede que nuestra mente salte de Marte a Júpiter con facilidad pasmosa. El caso es que … voilá! ahí tenemos algo importante que registrar.
  • Vamos andando por la calle. Un momento simple, y así sin más aparece la inspiración. ¿que hacer con ella? sacamos el cuaderno? No, lo dejamos para luego… pero luego ya es demasiado tarde.
  • En otras situaciones mundanas. En las cuales probablemente no tengamos a mano nada para escribir ni apuntar.

Y así actuamos, sin darnos cuenta que un viejo personaje nos domina. Es la resistencia, y todos lo tenemos.

La resistencia

Es uno de nuestro mayores enemigos.

La resistencia está siempre ahí, es el personaje dentro de nuestra cabeza que nos impide hacer grandes cosas.

La resistencia es el antídoto de la creatividad, de la magia, nos deja en una permanente mediocridad y nos impide dar lo mejor de nosotros.

El origen de la resistencia son nuestros malos hábitos. Nuestros actos y pensamientos están en un 90% dominados por el subconsciente, en el cual están programados los hábitos.[3]

Para vencer la resistencia debemos ponérselo fácil a nuestra mente. Hace falta una estrategia práctica para que no nos domine y podamos saltar por encima de ella.

La tecnología nos lo pone realmente en la mano. Hay muchos -quizás demasiados- métodos a nuestro alcance y es fácil elegir mal. Ya me he equivocado muchas veces y con el tiempo he descubierto un sistema que funciona de verdad y que elimina esta resistencia casi totalmente.

Capturar ideas en el iPhone y iPad: aplicación DRAFTS

Existe una aplicación estrella que funciona para el iPhone y iPad: se llama Drafts y es ideal para capturar ideas estés donde estés.

Aquí la puedes descargar directamente en iTunes:

Tiene muchas ventajas sobre cualquier otro método:

  • Es super rápida: se abre y ya está lista para escribir. Aparece una nota nueva en blanco lista para comenzar.
  • No hace falta pensar en un título. Gracias a estas dos primeras ventajas se elimina mucho la inercia inicial o la resistencia de la que hemos hablado.
  • Todas las notas se guardan en la carpeta que elijas de Dropbox, así que está siempre sincronizada y accesible desde cualquier dispositivo. Igualmente se puede dejar dentro de Drafts a la espera de editarla de nuevo o decidir qué hacer con ella.
  • Una vez terminada la nota existen decenas de opciones para enviarla a algún sitio: a Evernote, a una tarea en Omnifocus, a un mensaje de Twitter, a un correo electrónico, etc. Todo con un click.
  • Está optimizada para usar TextExpander, una aplicación muy útil para aumentar la productividad y ahorrar tiempo de escritura (disponible para Mac, iPad y iPhone).

Son muy pocos los momentos en los que no disponemos del iPhone a mano, por lo que con este método siempre es posible capturar ideas dentro de esos cinco minutos claves.

¿Porqué no usar directamente Evernote para capturar ideas?

Evernote es excelente para guardar información y dejarla accesible gracias a las etiquetas y a las herramientas de búsqueda: texto, imágenes, pdf… todo vale.
Ahora te estarás preguntando porqué no capturar ideas directamente desde Evernote desde el teléfono si después las vamos a guardar ahí igualmente, ¿para qué usar Drafts en su lugar?.

La respuesta está en la efectividad: lo importante es separar la parte creativa de la parte organizativa. Estos son los pasos que yo uso en la captura de ideas:

  1. Capturar la idea estés donde estés con Drafts en el iPhone o iPad (salvo si ya estás delante del laptop donde puedes abrir la nota directamente en Evernote)
  2. Enviarla a la aplicación que quieras. Si es una nota para guardar, se enviará directamente a Evernote.
  3. En una fase organizativa (siempre posterior) y ya dentro del inbox de Evernote se procesan las notas (añadirle tags, título, etc.). Esto se puede hacer una o dos veces al día con todas las que haya en el inbox.

Este método elimina prácticamente toda la resistencia inicial y separa la fase de captura de la de procesado posterior, es la forma perfecta para tener siempre a mano algo con lo que guardar ese momento perfecto. Con el paso del tiempo se ha convertido en un truco potente para mi que utilizo desde que me despierto ( a veces ocurren buenas ideas hasta en los sueños !).
Estoy seguro te va a servir.

 


  1. El estado de flujo creativo lo hemos visto en varios artículos como en este artículo y en este otro.  ↩
  2. Carl Jung, el inconsciente colectivo.  ↩
  3. Aquí tienes todos los artículos sobre la Mente y Hábitos.  ↩