La resistencia al cambio es parte de nuestra genética, nos creamos limitaciones para justificar el no-cambio. A veces incluso usamos a nuestra familia para justificar que no podemos cambiar… puedes ver el artículo acerca de estas autolimitaciones y porqué tienes que seguir tu pasión pase lo que pase.

  • De pequeño me educaron así… es tarde para cambiar
  • Es algo genético, en mi familia hay una tendencia normal a engordar
  • Mi madre me obligó a hacerlo, y es lo que me he acostumbrado
  • Quiero hacerlo, pero no tengo voluntad, no voy a poder
  • Hace falta demasiado dinero para comenzar ese negocio, demasiado riesgo
  • No me gusta el ejercicio

Independientemente de las circunstancias externas tenemos muchas posibilidades que solo dependen de nosotros mismos para cambiar de vida radicalmente.

Algunos consejos que funcionan para cambiar de vida radicalmente

1. Abandonar la actitud de víctima

La actitud de víctima nos coloca en el extremo de la posibilidad de cambio, ya que cedemos el poder que tenemos sobre nuestro destino a otros.

Lo que realmente hacemos en esta situación es:

  • Culpar a otros de nuestros propios problemas ( la familia, nuestro jefe en el trabajo, nuestros padres, etc.)
  • Nos imponemos límites donde realmente no los hay. En nuestra propia palabra negamos la posibilidad de cambio: “nunca voy a conseguir dejar de fumar”
  • Nos abandonamos y dejamos de lado nuestras posibilidades de cambio

Personalmente me considero un afortunado y la suerte que he tenido por mi familia, salud y educación -a pesar de que lo olvido constantemente-. No todas las personas han tenido igual suerte y en cada rincón vemos víctimas de la injusticia y de la mala suerte por no haber podido recibir una educación o haber nacido en el sitio ‘equivocado’.

Sean las circunstancias que sean, siempre existe la posibilidad de cambiar, de mejorar y subir un peldaño en la escalera de la superación. Salvo que estés en circunstancias muy particulares siempre es posible cambiar de vida radicalmente… por ti mismo.

2. Estar abiertos al cambio, ir a por él

Esperar los golpes de fortuna o el triunfo rápido y sin esfuerzo es una mala estrategia. Es muy útil hacer una lista de ideas, separa los objetivos en pequeñas tareas para construir tu vida. Haz tu propio brainstorming para abrirte a nuevas posibilidades.

3. Tomar la responsabilidad de todo

Aquí llega el momento de aceptar tu propia responsabilidad para cambiar de vida radicalmente.

Todos hemos pasado por decisiones dolorosas, difíciles, y en gran parte de ellas nos hemos paralizado.

El ser humano está programado para responder en situaciones de estrés de una forma muy parecida a como lo hacían nuestros antepasados cuando tenían que cazar o morir:

      • Correr (huir)
      • Paralizarnos (bloqueo)
      • Enfrentarnos (atacar)

Lo llevamos en los genes, queramos o no nuestro comportamiento en momentos límite obedece estos tres patrones.

Por desgracia dentro de las anteriores posibilidades, muchas veces la opción que tomamos es la de parálisis. Nos quedamos quietos, no avanzamos, tampoco tomamos una decisión.

Muchas veces el motivo es simplemente falta de alternativas, pero…

Lo más importante es tener opciones: si no es la opción 1 es la opción 2, pero cuando no tenemos más y no podemos elegir… entonces tendremos que encontrar la opción 3.

Lo complicado es buscar y generar esa nueva opción sin descuidar el resto de nuestra vida.

Cuando deseamos algo intensamente en una situación de crisis es fácil dejar de cuidarnos, abandonarnos, posponerlo todo hasta que salgamos de esa situación complicada. De hecho es en estos momentos delicados cuando más nos tendríamos que cuidar.

Los sueños se cumplen muchas veces. El problema es que no suele ocurrir en el momento que queremos.

¿Cuánto esfuerzo hemos hecho en un trabajo y hemos intentado cambiar sin resultado aparente, y de repente un buen día nuestra vida da un giro radical y nos acercamos a nuestro sueño de una forma que nunca hubiéramos esperado… ni planificado?

Tener pocas opciones no es un problema, de hecho el exceso de alternativas nos podría impedir tomar una decisión. Lo que importa de verdad es buscar esa ‘tercera vía’ fuera del entorno conocido, fuera de lo que hasta ahora hemos intentado y nos resulta “cómodo”.

Estas ideas ayudan:

      • Ser un iniciador. Las ideas no valen nada si no se ejecutan
      • No tener miedo de actuar distinto a lo que ves en tu entorno. Es lo que el mundo necesita. Sal de tu zona de confort
      • Celebrar los pequeños logros. El puzzle se compone de muchas piezas
      • Piensa diferente, actúa diferente
      • Si no es cara o cruz… quizás es mejor cambia la moneda

Es complicado pero se puede cambiar de vida radicalmente.