Esta es una historia acerca de la falsa solidez de lo que nos rodea, sobre aferrarse a cosas con las que construimos nuestra realidad, y cómo todo ello nos lleva al sufrimiento.

Si quitamos las etiquetas con las que catalogamos las cosas, situaciones y en definitiva casi todo, descubriremos conexiones sorprendentes. Creo que nuestra capacidad de entendimiento se limita -entre otras razones- por el hecho de catalogar y tratar de colocar conceptos por separado. Pero esto no nos debería impedir usar el sentido crítico para percibir que todo está más conectado -sorprendentemente, quizás mucho más- de lo que nos imaginábamos.

Michael Singer hace una increible descripción de nuestros aferramientos a pensamientos, objetos y emociones y nos cuenta cómo constituyen los bloques con los que construimos nuestra vida. Ese modelo nos lleva a que seamos atrapados por ellos y nuestra vida se convierta en “existir”, más que en vivir. Puedes ver más artículos sobre este autor en “quien soy yo“, y en este artículo sobre “la voz dentro de tu cabeza“.

Este aferrarse es la clave de lucha entre la mente consciente y la subconsciente como muestra brillantemente Timothy Gallway en El Juego Interior del Tenis.

La conexión más curiosa viene de Julio Cortázar.

Hace años leí un libro de cuentos de Cortázar, creo recordar que se llamaba “Todos los fuegos el fuego”, y dentro de él hubo un relato que se ha quedado grabado en la memoria durante años, era “La autopista del sur“, por cierto puedes descargar gratis este cuento al final del artículo.

Este cuento es una impresionante metáfora que como los seres humanos nos enjaulamos en situaciones que nos hacen perder la perspectiva y el sentido de lo que hacemos, y finalmente de toda nuestra vida. Este es el objeto de este artículo.

Esta experiencia de “perderme” a mi me ha ocurrido, y me sigue ocurriendo en el trabajo y en muchas otras situaciones. Soy secuestrado por emociones e impresiones que impiden ver lo realmente importante.

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Michael Singer en su libro “The Unthetered Soul, o “La Liberación del alma”, nos habla en su capítulo 14 acerca de “Dejar ir la solidez falsa de las cosas”

El interior del Ser es un lugar muy sofisticado y complejo. Está lleno de fuerzas que cambian debido a los estímulos internos y externos. Esto nos hace alterar y variar nuestros miedos, necesidades, deseos en intervalos de tiempo relativamente cortos. Como resultado, nos encontramos luchando y tratando de mantenerlo todo junto y en su lugar […]

Pero mientras tratas de lograr unirlo todo, estarás sufriendo. […] Pero ¿qué estás tratando de mantener? las únicas cosas que tienes son los pensamientos, emociones y movimientos de energía, y ninguno de ellos es algo sólido. Te empeñas en tratar de mantenerlo todo en su sitio. Los budistas tienen un término para esto, se llama “clinging” -algo así como aferramiento, o apego–  […]

Pero te darás cuenta que hay un aspecto de tu ser que nunca cambiará y que siempre ha estado ahí, es tu consciencia.

La consciencia es la raíz de tu ser. Tu no eres tus pensamientos, eres el que se da cuenta de tus pensamientos. Tu no eres tus emociones, eres el que siente tus emociones. Tu no eres tu cuerpo, lo miras en el espejo y lo experimentas a través de tus ojos y oídos. Tu eres el ser consciente que se da cuenta y experimenta todas esos fenómenos internos y externos.[…]

El dónde enfocamos nuestra atención está en nuestro alcance, aunque durante múltiples ocasiones quedemos atrapados en ella.

Puedes concentrarte en un solo dedo o elegir centrarte en sentir todo tu cuerpo. Puedes perderte en un pensamiento o puedes ser consciente de multitud de ellos simultáneamente, de tus emociones, de tu cuerpo y de tu alrededor. La consciencia es un campo dinámico de experiencia que tiene la habilidad de enfocarse de forma expansiva o estrecharse tanto como quieras. […]

Comienzas a relacionarte más con los objetos cuando te enfocas en ellos. Esto es lo que ocurre cuando te quedas absorto viendo una película, por ejemplo, y dejas de darte cuenta que estás en un cine oscuro o que hace frío o calor mientras la miras.

Literalmente te puedes quedar perdido en la experiencia. Esto puede generalizarse a tu experiencia de vida al completo.

Existen varias técnicas para salir de esta situación, y es necesario que se conviertan en nuevos hábitos para que de verdad sean efectivas: la meditación mindfulness es lo que recomiendan la mayor parte de autores.

Y el autor nos recuerda:

Tu sentido del ser es donde está enfocada tu consciencia.

¿Y qué es lo que hace que nos enfoquemos en algo de forma constante, hasta llegar a aferrarnos?

¿Qué es lo que determina dónde enfocas la consciencia?

Básicamente lo determina algo que capta tu atención porque destaque sobre el resto. […]

El propio acto de diferenciar la cantidad de enfoque que damos a un objeto sobre otro, es lo que crea el aferramiento -clinging-

El resultado de este aferramiento es que los pensamientos y emociones se quedan el tiempo suficiente en nuestra mente para convertirse en los bloques de nuestra alma.

Lo tenemos difícil, ya que si la consciencia se va a enfocar en aquello que más destaque sobre el resto, habrá que competir con un mundo de ruido y distracciones en el que vivimos. Y habrá que romper todos los acuerdos que hemos aceptado y que la sociedad nos ha regalado.

Y finalmente creamos una isla aparentemente sólida e inmóvil para tratar de dar forma a nuestro mundo consciente. El autor lo deja muy claro:

Mientras nos aferramos a los objetos – materiales, pensamientos y emociones- creamos una isla de aparente solidez. A medida que nos aferramos a más y más objetos, estás construyendo una estructura de consciencia sobre la que vas a enfocarte. Y cuanto más estreches el enfoque de la consciencia en esta estructura mental, más la utilizarás para definir el concepto de tu ser.

El aferramiento a objetos, pensamientos y emociones son los ladrillos sobre los que se construye el ser.

Los utilizaste para contruir tu personalidad, tu persona, tu auto-concepto que te permitiría definirte.

Pero…

Nunca llegarás a encontrarte a ti mismo en aquello que has creado para definirte.

Y aquí viene el dilema:

La sociedad premia a aquellas personas que son buenas en ese aferramiento. Si sigues ese modelo realmente bien y te comportas de esa forma constantemente, habrás “creado” a alguien, y la sociedad te lo premiará.

Y si además, ese “alguien” que has creado coincide con lo que los otros quieren y necesitan, entonces además serás popular y con mucho “éxito”.

Por desgracia no eres tu el que elige a qué pensamientos y modelos aferrarte, para llegar a crear tu persona. Es la sociedad la culpable. Simplemente mira cómo los demás son buenos contigo cuando cumples sus expectativas.

Todo nuestro sufrimiento ocurre porque nos aferramos a ese auto concepto que hemos creado. Cuando tu fachada ya no puede protegerte, experimentas dolor y pánico, angustia. Si miraras desde atrás y usaras tu consciencia para darte cuenta quién es el que lo experimenta, el pánico se desvanecería.

A medida que pasas por ese estado de alteración y angustia, la consciencia será tu único reposo.

Llegarás a darte cuenta que no existe esa solidez que ansías, y acabarás sintiéndote bien así. Te darás cuenta que los momentos pasan y que tú no tienes control sobre ellos, ni los deseas. No tendrás conceptos, ni expectativas, ni creencias, ni seguridad. Estarás a gusto simplemente siendo consciente de todo, instante a instante.

Así es como ha ocurrido siempre, la diferencia es que ahora verás como ocurre.

En ese momento te darás cuenta de acontecimientos que te ocurrieron de niño y que aún te influyen y te aferras a ellos.

El autor nos desvela lo que para él significa la espiritualidad:

Vivir espiritualmente significa no participar en esta lucha. Significa apreciar que los acontecimientos que suceden en un momento, pertenecen al momento. No te pertenecen a ti.

Tu no tienes nada que ver con ellos. Debes de dejar de definirte a través de ellos, y permitir que lleguen y se marchen.

Cuando un acontecimiento en el universo no encaje en tu modelo que has creado y te moleste, simplemente date cuenta de ello. Cuando seas consciente de ese hecho sentirás que tu modelo se empezará a romper.

¿Cual es la actitud que tenemos que tener?

Deberías de permitir que todas las cosas que perturban tu modelo te lleguen, ya que serán la dinamita que te permitirá liberarte. Eso es lo que significa vivir espiritualmente.

El estrés

Has venido aquí para vivir unos pocos años y luego marcharte. ¿Cómo puedes vivir estresado por todo?

Todo lo que causa ese estrés en ti, significa que ha golpeado la pared de tu modelo. Significa que ha tocado esa parte falsa de ti que has creado para controlar tu propia definición de realidad.

[Quizás te interese leer más artículos sobre el estrés, como aquí, en este otro, y aquí también]

Cuando tu mente se haga hiperactiva, trata de buscar la parte de ti que se da cuenta de esa hiperactividad, y cómo se agita tu corazón. Esa es la salida.

La única vía de escape a la libertad interior es a través de aquel que observa: el Ser.

Y yo simplemente hago esta observación:

Soy una suma de partículas en un pequeño planeta del sistema solar que gira en medio de la nada, en una Galaxia llamada Via Láctea junto a otras miles y miles de estrellas.

Después de leer esta frase en voz alta, cualquier tipo de problema se desvanece. El reto es que el faro de nuestra consciencia nos lo haga ver en esos momentos de estrés en los que precisamente estamos secuestrados.

El cambio y el dolor

Por supuesto que te va a doler romper tu modelo. El motivo por el que has construido toda esa estructura mental es para evitar el dolor. Si dejas que se caiga, sentirás el dolor que has estado tratando de evitar cuando la construiste. Debes estar dispuesto a pasar por ese dolor. Esa fortaleza que construiste no era para protegerte! era para encerrarte. Debes pasar por ese proceso de limpieza para ser libre de verdad.

La forma de salir, es a través de tu consciencia.

Deja de catalogar cuando tu mente está sufriendo como una experiencia negativa, simplemente trata de relajarte detrás de ella.

Cuanto tu mente esté agitada, no te preguntes “¿qué debo de hacer ahora?”, en lugar de ello pregúntate: “¿quien soy yo, el que está dándose cuenta de esto?”

Con el tiempo te darás cuenta que ese centro del que puedes ver la agitación, no puede ser perturbado. Simplemente observa quién se está dando cuenta de la molestia. Finalmente desaparecerá.

Tu eres consciencia, y puedes liberarte de todo esto relajándote detrás de ello.

Esa es la naturaleza de tu Ser, debes irte al otro lado de tu alma. Y esto lo conseguirás cuando dejes de aferrarte. Deja de utilizar tu mente para aferrarte y construir una solidez falsa.

Debes decidir de tomar el camino de dejarlo ir constantemente.

Si dejas que todo transcurra sin aferrarte, finalmente caerás tras esa solidez falsa.

Cuando has dejado ese lugar oscuro y dejes de aferrarte, alcanzarás un lugar donde todo se abrirá delante de ti. Hasta ahora estás acostumbrado a observar las cosas que tienes delante de ti. Ahora te darás cuenta de un universo que hay en el asiento de tu consciencia.

Serás lleno de una luz donde no cabe la oscuridad, y con una paz que supera el entendimiento. […] Todavía tendrás pensamientos, emociones y un autoconcepto que flotará a tu alrededor, pero solo serán una pequeña parte de tu experiencia. No te identificarás más con aquello que esté fuera de tu sentido del Ser.

Una vez que llegues a este estado, no tendrás que preocuparte nunca más por nada.

Cómo nos dejamos perder en ese mundo de objetos y perdemos toda la perspectiva

Nadie como Cortázar puede contar una historia así. Brutal, directa, sin concesiones. Es la muestra perfecta de todo este proceso en el que dejamos de “vivir” para quedar atrapados por el mundo exterior.

Desde más perspectivas podrás mirarte a ti mismo tras leer el cuento. Yo en particular lo asocio al trabajo, y cómo fácilmente caido en la trampa de aislarme del mundo creando un microcosmos en el que me aferro, sufriendo de una forma o de otra.

Sorpresa!

Aquí tienes el cuento de Cortázar Autopista hacia el Sur, se lee en un ratillo. Descárgatelo y léelo. Espero que Don Julio me diera permiso para hacer esto :-)

 

Photo Credit: FotoChesKa via Compfight cc