Siempre he creído que las personas que son indiferentes a las opiniones ajenas tienen una probabilidad más alta de triunfar en comparación con los demás, y además son prácticamente inmunes a la ansiedad social. Yo nunca he estado ahí, siempre he dependido del deseo de aprobación y de alguna forma se convierte en todos nosotros en una droga que nos impide ser auténticos y alcanzar nuestro máximo potencial. Cuando miro alrededor me doy cuenta que a la mayor parte le ocurre lo mismo.

Lo cierto es que queramos o no, es imposible agradar a todo el mundo, y no deberíamos intentarlo. Lo que nos hace más válidos como personas es precisamente lo que tenemos de distintos, incluyendo todas nuestras imperfecciones.

En el momento en que aceptamos lo que realmente somos y decidimos ser auténticos en lugar de ser lo que los otros quieren que seamos, entramos en un camino de éxito real y realización personal.

Dejemos la máscara y la coraza a un lado, dejemos de tratar de ser lo que no somos.

No hay nada que tengamos que probar a nadie, y estos son los motivos:

 

8 formas de eliminar la ansiedad social evitando la aprobación de los otros

1. Las personas a las que merecería la pena impresionar, quieren que seamos auténticos

Acepta esta realidad: las personas que realmente te merecen la pena, son aquellas que te aceptan como eres incluyendo lo que a otros pudiera producir rechazo.

    • Pruébate a tí mismo para ti mismo, no para los otros
    • Ignora las comparaciones y expectativas que tienen los demás hacia ti
    • En las relaciones, la única forma de que funcionen a largo plazo es cuando la otra persona te hace sentir bien contigo mismo y te ayuda a crecer, nunca cuando no puedes ser tu mismo
    • Es mejor que los demás no te entiendan por ser auténtico, que actuar al son de los demás para ser querido
    • La única persona con la hay que compararse para ser mejor, es contigo mismo en el día de ayer

Nunca debemos cambiar con el objeto de gustar a otros.

Ámate a ti mism@ y disfruta siendo quien eres.

Cuando lo hagas, es muy probable que la gente que te merece la pena, se te acerque. Eres único.

2. Buscar la aprobación de los demás es una gran fuente de ansiedad social

Buscar la aprobación de los demás es un gasto energético muy alto. Pero no solo eso, además frena nuestro progreso y acercamiento a nuestras metas, frena el desarrollo de nuestro máximo potencial.

No es tan sencillo como parece liberarse de esta aprobación. Desde pequeños y en nuestra más absoluta dependencia hacia nuestros padres nos enseñaron que el contentar a nuestra madre/padre traía como consecuencia una serie de beneficios, como si el hacer que ellos estuvieran contentos formara parte de nuestros propios objetivos. Esta dependencia genera traumas y secuelas que perduran en la edad adulta.

Sé tu mismo. Sé auténtico.

ser autentico

 

3. Nadie sabe lo que es mejor PARA TI

  • No te vendas a bajo precio buscando ser aceptado por otros
  • Navega en tu barco con paciencia, y no te preocupes porque los demás no entiendan tu camino ni hacia dónde lo diriges. Usa tu propia brújula, que nadie te la preste
  • No te dejes guiar por otros. Está bien escuchar y consultar con las personas adecuadas, pero sé tu mismo y mantén tu independencia mental
  • No sirve el medio camino: deja que te acepten completamente, o simplemente que no te acepten
  • Habla con tu propia verdad y defiéndelo en cualquier circunstancia
  • La pasión que empleas en tus acciones y palabras es el multiplicador de tu potencial como persona
  • Cuando eres auténtico, estás dejando una huella marcada en el mundo que antes no existía
  • Nos convertimos en personas increíbles cuando seguimos nuestro propio destino, nuestra intuición y escuchamos nuestra voz interior
  • Te puedes caer ocho veces, pero levántate nueve. Levántate con energía: pide perdón y no permiso

4. TÚ eres la única persona que puede cambiar TU vida

Lo que puedes o no lograr no depende para nada de que los demás piensan que es posible para ti.

A mi me catalogaron como un caso perdido del sistema educativo y me relegaron a los últimos lugares de atención. Jamás nadie pensó que podría lograr lo que he conseguido a día de hoy. Todas esas personas estaban equivocadas y pronosticaron un futuro nulo en comparación con lo que he conseguido. Muchas veces he pensado en visitarles simplemente para que vean lo equivocados que estuvieron. (Pulsa aquí si quieres saber un poco acerca de mi historia)

Cree en ti, no en las opiniones de los otros.

Eres el responsable de tu vida, eres capaz de reinventarte y de tomar decisiones que marcarán el rumbo de tu destino. Estás en el lugar que estás gracias a tus decisiones de algún momento de tu vida. No dejes nunca que las opiniones de los otros modifiquen tu realidad.

Todo lo que eres capaz de conseguir y serás capaz de lograr en el futuro depende de ti: de tus elecciones y de tu pasión y energía en ejecutarlas. Así que deja de preocuparte de las opiniones de los otros y evita que influencien en tu decisiones.

5. Lo que realmente vale la pena, no es lo que nos indica esta sociedad materialista

Vamos a pasar por momentos en los que aparecen dudas y necesitamos tomar decisiones importantes. La sociedad en la que vivimos nos atrapa en “acciones estandard” que nos llevan a la mediocridad y nos pueden desviar de nuestro camino interior.

Una de las formas de tomar decisiones que es difícil que falle es buscar siempre aquello que va a proporcionarnos paz interior. No buscando la felicidad o bienestar inmediato, sino aquello que nuestro interior define como lo bueno para nosotros.

La sociedad siempre va a indicarnos direcciones muchas veces erróneas: nos encontraremos con personas que “saben” lo que nos conviene y que piensan que son mejores que nosotros. Los vamos a encontrar en el trabajo, entre los amigos, e incluso en la propia familia.

La realidad es que la definición de éxito es personal, y cada persona debe de tomar las decisiones asumiendo lo que realmente significa nuestro éxito en la vida.

Encontraremos personas que nos van a “medir” basándose en lo que tenemos en lugar de lo que somos. No podemos evitarlas, siempre han estado y siempre seguirán.

Nunca vendas tu auto respeto, tu valía como persona y tu integridad.

Sigue persiguiendo tu definición de éxito personal y lucha por tus metas.

6. La vida no es una carrera, no hay nada que probar

Como hemos aprendido de gente más sabia que nosotros, la felicidad está en el camino, no en el momento de llegar a la cumbre.

A mi me ocurre que tiendo a luchar por mis metas de una forma muy intensa y llego a perder la visión general, disfrutar de cada paso. Las cosas muchas veces llegan cuando tienen que llegar, y la vida nos pone retos para superarnos y aprender. No lleva a buen puerto presionarnos como si estuviéramos en una carrera.

Porqué no dejar a los otros que se prueben a ellos mismos frente a los demás, y nos quitamos esa carga.

Es mucho mejor concentrarnos en todo los pasos que tenemos que dar para cumplir nuestras metas, que estar pendientes de lo que otros dirán acerca de nuestro camino.

Simplemente, no tenemos porqué hacer y pensar como hacen los demás.

7. La ruta hacia cualquier éxito pasa por múltiples errores

Cada uno de nosotros somos una obra de arte que está en constante evolución. Lo que en un momento formaba parte de nuestras metas, puede dejar de estarlo más adelante, y los errores que cometemos también son una parte más con la que tenemos que acostumbrarnos a convivir a pesar de lo que digan los demás.

Libérate de  la ansiedad que produce el estar constantemente tratando de destacar, de poseer la razón. Hay pocos momentos en los que si debemos de mantenernos firmes y defender nuestra posición, pero la mayor parte de las veces podemos simplemente dejarlo pasar.

Si no te equivocas, es porque no actúas, porque no vives. Tener demasiado miedo a fallar por lo que otros puedan decir es una limitación que nos imponemos, una losa que nos va a impedir avanzar.

Recuerda que no importa las veces que has caído, sino las que te has levantado.

Es mejor asumir que equivocarnos es parte del proceso, una barrera más de las muchas que aparecerán, en lugar de quedarnos paralizados en la perfección y en tratar de mostrarnos perfectos frente a los demás.

8. Es imposible agradar a todos y no tiene sentido intentarlo

Muchas veces la gente nos dirá que lo hemos hecho mal, y que debíamos haberlo hecho de otra forma… estas mismas personas no suelen decirnos nada cuando lo hacemos bien. Simplemente la mejor solución es obviar esos comentarios.

comillasCuando el carro se ha roto, muchos os dirán por dónde no se debía pasar. Proverbio turco.

Pienso que hay varias formas de enfrentarse a las personas que nos faltan en consideración y que creemos que debíamos de ‘recibir’ algo más de ellas. Lo mejor es evitar consumir nuestra energía y no tratar de cambiar su opinión y aprobación. Al principio es difícil hacerlo, pero cuando evitas dejar a un lado tu propio enfado y te observas como eres capaz de alzarte con tu indiferencia, supone una suma de puntos muy grande para reducir la ansiedad social.

Cualquier gasto de energía en el sentido de tratar de corregir esa opinión de los otros la mayor parte de las veces es innecesaria e inútil, y no nos produce ningún resultado incluso cuando lo hemos conseguido.

Conclusión

No necesitas tener un gran apartamento o lucir el coche de tus sueños, ya tienes todo lo que necesitas y no tienes nada que probar. Acéptate y deja de preocuparte acerca de lo que los otros piensan de ti. Evitarás toneladas de ansiedad social en el momento en el que lo practiques.

Evitarás además frustraciones y entregarás un regalo que merece la pena:

darás al mundo a ti mism@

 

Photo Credit: Susan NYC via Compfight cc