Hay días en los que nos cuesta encontrar un motivo para levantarnos de la cama e ir al trabajo. Es independiente de que ganemos mucho o poco dinero: los motivos están alejados del dinero. Dar sentido a lo que hacemos es clave para la motivacion laboral.

Aquí están algunas de las formas posibles y que he comprobado con el paso de los años. No son todas las que hay y seguramente tu tengas algunas más, pero estoy seguro te van a servir.

 

8 claves para la motivación laboral

1. No des por sentado que es normal tener un trabajo

Cuando estamos viviendo una situación laboral complicada, es habitual llegar a pensar que estamos haciendo algo que no nos merecemos.

A veces es así y estamos en una situación que realmente debemos rechazar por ir en contra de lo que queremos o por ser dañino para nosotros.

Yo he vivido esa situación en el pasado, y también he conocido la situación de amigos a los que lo mejor que les podía pasar es perder el empleo.

Pero por otro lado, muchas veces simplemente dejamos de valorar lo que tenemos.

Tener un trabajo es un lujo. En España por ejemplo el nivel de desempleo es del 26%, algo que realmente cuesta creer.

Da gracias por tu trabajo.

2. Aplica tus valores en el trabajo

Hay tres formas de trabajar, dependiendo de cómo nos enfoquemos:

Enfocados en “El Qué”. La motivación y enfoque principal de la inmensa mayoría es el “qué” sobre lo que hacemos: la tarea en sí, los detalles y los procedimientos.

Se puede ser un verdadero maestro si sólo nos enfocamos en el Qué, pero será solo por un tiempo. Caeremos.

Enfocados en El Cómo. Un grado superior de utilización de nuestros recursos ocurre cuando pensamos en el cómo, las alternativas, las formas creativas de ser más productivo, la forma de mejorar, de dar un paso adelante para superarnos a nosotros mismos y mejorar el resultado de nuestro trabajo.

Avanzar hasta este grado de profundidad en lo que hacemos nos abre una puerta para estar más a gusto en el trabajo.

Enfocados en El Por qué. El tercer grado queda relegado a unos pocos. Podemos tener la maestría de lo que hacemos (el qué), incluso dominar las formas de hacerlo mejor (el cómo), pero cuando nos preguntamos el porqué es cuando damos un sentido verdadero a lo que hacemos.

Cuando nos preguntamos por qué, alineamos nuestros valores con nuestro trabajo.

De esta forma conseguimos dar un sentido y acercarnos a mayor felicidad en el trabajo.

¿cómo se hace esto en la práctica?

Primero identifica los aspectos más importantes de tu vida, por ejemplo: Familia, Dinero, Espiritualidad, Amor, Trabajo, Equilibrio.

Después define tus cinco metas dentro de cada uno de ellos.

Ahora con esta lista, piensa si tu trabajo te acerca o te aleja de tus metas y valores.

Escribe todas las respuestas.

Cuando tienes claro cómo tus valores son / no son encontrados en tu trabajo, estarás en una buena posición para tomar decisiones de cambio, o de aceptación.

3. Persigue tus sueños

Define y repasa qué es lo que quieres hacer exactamente con tu carrera profesional.

¿Lo que quieres es un ascenso? Quieres trabajar por ti mismo?

Necesitas tener claro lo que quieres para alcanzarlo.

Define las pequeñas metas que paso a paso te van a ayudar a conseguir tu sueño.

Pon un horizonte temporal a cada meta.

Quizás tengas que hacer sacrificios, incluso trabajar aún más duro antes de llegar a tu meta.

Son pasos intermedios. Pero el objetivo debe estar claro: ser más feliz, sentirte más realizado/a.

4. Comprende el por qué trabajas

Tenemos que admitirlo, llegarán momentos en los que nuestra motivación esté a niveles mínimos y nuestra actitud hacia el trabajo estará tocada.

Hace falta tener claro porqué trabajamos, y mirar más allá en nuestro proyecto de vida.

Si no lo hacemos, muchos días nos costará levantarnos de la cama.

¿Trabajas para vivir o vives para trabajar?

Como fuerza impulsora necesitamos tener claro lo que es importante para nosotros:

  1. ¿Trabajas porque necesitas medios mientras te preparas para llegar a ser libre e independiente algún día?
  2. ¿Quieres llegar a ser una autoridad en tu campo?
  3. ¿Quieres trabajar para poder cambiar tu estilo de vida?
  4. ¿Quieres ayudar a otros con tu trabajo?

Con tus respuestas, plantéate si tu trabajo cumple con esas expectativas.

Si no es así, tienes dos opciones: aceptar (aceptar de verdad, aunque sea con un tiempo definido) o bien actuar y cambiar.

No hay más, no hay términos medios.

Lo uno o lo otro.

Todo lo que quede en la intersección te va a generar insatisfacción y frustración.

5. Añade valor y sentido a tu trabajo

Una de las necesidades básicas del ser humano es la de sentirnos realizados en aquello que hacemos.

Tu trabajo, sea el que sea, tiene impacto en muchas personas. Piensa en ello.

¿De qué forma afecta tu trabajo a otros?

¿Qué ocurriría si tu trabajo no existiera?

Escribe las tres tareas más importantes que realizas y define las metas en cada una de ellas.

Cuanto más trabajes en acercarte a esas metas, mejor te sentirás, te ganarás el respeto de los que te rodean y el respeto de la persona que únicamente debería importarte: tú mismo/a.

Trata de encontrar el valor y propósito de tu trabajo, es muy probable que cuando lo hagas encuentres otro ángulo para encontrar más sentido y superar dificultades.

6. No te centres en trabajar más horas, sino en ser más productivo

La cultura de aparentar estar ocupado en el trabajo y hacer mil horas está extendida. Es una plaga porque nos hace compararnos con lo peor: los más improductivos.

Céntrate en definir claramente tus tareas diarias y en ser más productivo.

Con ello conseguirás –además de trabajar mejor y con mejores resultados- una sensación de control que te hará sentirte vivo y más creativo.

7. Usa la actitud correcta

La forma como trabajas impacta en todos los que te rodean.

Tu actitud hacia los problemas, la cooperación y la forma de relacionarte es clave para sentirnos a gusto en el trabajo.

Da igual que seas una estrella y tengas un CV con letras de oro: si la actitud es negativa, tarde o temprano se paga. Aprende de los triunfadores que lo han logrado.

  1. Ten pequeños detalles con los que te rodean
  2. Haz que la gente se sienta bien con ellos mismos cuando hablan contigo
  3. Interésate. No solo por el trabajo de otros, sino por su vida y circunstancias
  4. Respeta a los demás, sus costumbres, formas de hacer y creencias
  5. Acepta el compromiso y responsabilidad que te entregan
  6. Sonríe! Es gratis y baja el estrés ambiental

 8. Cuáles son tus motivaciones a medio plazo

Es importante como hemos visto antes, tener claras nuestras motivaciones inmediatas acerca de nuestro trabajo, pero también es importante definir lo que queremos en nuestra vida más adelante y cómo el trabajo nos puede acercar/alejar.

Además de ganar dinero, ¿qué es lo que te gustaría conseguir con tu trabajo? ¿cual es tu definición de éxito?

  1. Conseguir formación y entrenamiento en un tema determinado
  2. Llegar a tener un trabajo más flexible
  3. Tener más seguridad y estabilidad
  4. Emprender sin dejar tu trabajo actual
  5. Trabajar a media jornada para ocuparte de otros temas importantes en tu vida
  6. Tener una promoción, ganar en responsabilidad
  7. Trabajar desde casa
  8. Define las tuyas!

Observa tus respuestas y planteate si tu trabajo actual te acerca a ellas.

Si no es así, es momento de pensar en un cambio de rumbo. Usa coaching y asesoramiento para ello, le mejor inversión que puedes hacer.