Imagina que alguien fuera capaz de agrupar todas las cosas de las que las personas se arrepienten en los últimos momentos de su vida. Qué gran verdad sería y cómo nos podría ayudar. En esos momentos en los que se afronta la muerte surge la verdad auténtica de aquello que debíamos haber hecho.  Una vez hemos visto que utilizar esta realidad es el mejor maestro que podemos tener, y que otras culturas entienden que la vida es una ilusión y que de hecho vida y muerte son lo mismo, otro paso puede ser éste: conocer lo que piensan las personas que están en la situación límite.

La noticia es que ese libro existe.

En el año 2013 una enfermera dedicada a los cuidados paliativos se le ocurrió publicar un libro con todas las cosas que le contaban los pacientes. Ese libro lo escribió Bronnie Ware y según Amazon ya lo han leído tres millones de personas. Y está traducido al español -“Los cinco mandamientos para tener una vida plena. ¿De qué no deberías arrepentirte nunca?“. El libro original se titula “The top five regrets of the dying”. Es curioso que antes del libro, Bronnie escribió un artículo con el mismo nombre. El artículo se hizo viral y lo vieron millones de personas. Tantas que a la hora de escribir el libro, la autora decidió retirarlo… mejor vender el libro no?

Aquí recupero el artículo original buceando en Internet, que realmente es el resumen del libro.

Durante muchos años trabajé en cuidados paliativos. Mis pacientes eran aquellos que se estaban preparando para morir. Compartimos momentos verdaderamente increíbles. Estuve con cada uno de ellos desde las últimas tres a doce semanas de sus vidas.

Las personas crecen mucho cuando se enfrentan a su mortalidad. Aprendí a nunca subestimar la capacidad personal de crecimiento. Algunos cambios eran radicales. Cada uno de ellos experimentaba una variedad de emociones, rabia, rechazo, remordimiento, la mayoría rechazo y arrepentimiento final. Cada paciente encontró su espacio de paz antes de partir, todos y cada uno de ellos lo hicieron.

Cuando se les preguntaba acerca de los remordimientos que tuvieron o qué podían haber hecho diferente, surgieron temas comunes una y otra vez. Aquí están los cinco más comunes.

1. Ojalá hubiera tenido el coraje de vivir una vida auténtica conmigo mismo, no la vida que otros esperaban de mi.

Este era el arrepentimiento más común de todos. Cuando las personas se dan cuenta que su vida está a punto de acabarse y miran hacia atrás, es sencillo darse cuenta de todos esos sueños que han quedado sin realizar. La mayoría de las personas no llegan a realizar ni la mitad de sus sueños y acaban muriendo sabiendo que el motivo fueron las elecciones que tomaron, o que no tomaron.

Es muy importante tratar de cumplir una parte de tus sueños durante el camino. Desde el momento que empiezas a perder tu salud, ya es demasiado tarde. La salud aporta una libertad que muy pocos se dan cuenta, hasta que dejan de tenerla.

2. Ojalá no hubiera trabajado tanto

Este fue el arrepentimiento que se repitió en absolutamente todos los pacientes hombres que tuve. Echaban de menos la juventud de sus hijos que no compartieron, y la compañía de su pareja. Las mujeres también hablaron de este arrepentimiento. Pero como la mayoría venía de una generación anterior a la nuestra, casi siempre correspondía a los hombres el trabajo. Todos los hombres a los que atendí se arrepentían profundamente de invertir todo su tiempo atrapados en el trabajo toda su existencia.

Simplificando el estilo de vida y haciendo cambios con conciencia durante el recorrido es posible no necesitar el dinero que crees que hace falta. Y creando más espacio en tu vida, consigues ser más feliz y dar cabida a más oportunidades, las que más se acerquen a tu nuevo estilo de vida.

3. Ojalá hubiera tenido el coraje de expresar sentimientos

Mucha gente apaga su sentimientos para mantenerse en paz con los otros. Una consecuencia de esto es que se quedan en una mediocre existencia y nunca dejan salir lo que verdaderamente podría llegar a ser, nunca llegará a su máximo potencial. Muchos desarrollar enfermedades que tienen que ver con la amargura y resentimiento que llevan dentro.

4. Ojalá hubiera mantenido el contacto con mis amigos

A menudo no se daban cuenta de los beneficios reales de los viejos amigos hasta sus últimas semanas y ya muy pocas veces era posible contactarles de nuevo. Muchos se hayan dejado atrapar tanto por sus vidas que habían dejado morir las amistades Durante el paso de los años. Había arrepentimientos muy profundos por no haber dedicado a las amistades el tiempo y el esfuerzo que se merecían. Todo mundo echo de menos a sus amigos cuando se están muriendo.

5. Cinco ojalá me hubiera permitido ser más feliz.

Esta es sorprendentemente común. Muchos no se dan cuenta hasta el final que la felicidad es una elección. Se ha quedado atrapados los viejos patrones y hábitos. El llamado confort de la familiaridad es el que influyen en sus emociones, así como sus vidas físicas. El miedo al cambio les mantiene fingiendo los demás y a ellos mismos que están contentos cuando en lo más profundo anhelan reír y volver a hacer tonterías en su vida otra vez.

 

Si te ha interesado,  aquí puedes descargar Los cinco mandamientos para tener una vida plena.

Photo Credit: MohammeD BuQuRais via Compfight cc